EVIDENCIAS DE UN VIAJE Hay en estos momentos sobre mi escritorio un par de talones de boletos de avión Guadalajara-Tijuana y Tijuana-Guadalajara; uno de autobus Guadalajara-San Luis Potosí y uno más de un Taxi con el número 41063 con origen en la Terminal de Autobuses Potosina y destino a mi domicilio, con fecha 2 de Agosto. Y es que hace unas semanas, estuve junto con mi familia en aquella ciudad fronteriza durante mis vacaciones. Si alguien me escuchara relatar la ruta que seguí y los lugares que visité, y desease evidencia física que respalde la veracidad de mi relato, puede verificarla observando los documentos que acabo de mencionar. Adicional a ello puede también consultar con las personas que visité y con las que conversé en aquella ciudad. Con testigos (amigos y familiares) que me vieron, escucharon y abrazaron con aprecio, después de dos años de no vernos. Hay evidencia física y testimonial que respalda mi relato de vacaciones.
Algo parecido sucede con la arqueología. Esta ciencia, al mostrar hallazgos de objetos, herramientas, inscripciones, testimonios escritos, puede verificar la validez histórica de relatos encontrados en documentos antigüos, como la Biblia, por ejemplo.
LA CIENCIA DE INDIANA JONES ¿Quién de nosotros no ha visto por lo menos una de las películas de Indiana Jones? En lo personal las he disfrutado varias veces con mi familia. Entre los videos que tengo, cuento con “Los cazadores del arca perdida”, “Indiana Jones y la última cruzada”. También tenemos el videojuego para PC “Indiana Jones y La Tumba del Emperador”. No me gustó mucho la última historia, salida relativamente de manera reciente, “Indiana Jones y el reino de la calavera de Cristal” ya que es muy repetitiva en relación a las trampas que el arqueólogo profesor de la universidad Marshall de Connecticut, debe enfrentar. Pero bueno, uno pasa por lo menos un rato agradable viendo las peripecias y acrobacias que Harrison Ford debe ejecutar al encarnar al profesor Indy.
Es interesante ver cómo en “Los cazadores del Arca perdida”, la ciencia de la arqueología, la ciencia de Indiana Jones, ayuda a localizar ese misterioso objeto descrito ampliamente en las páginas bíblicas, el Antigüo Testamento. Es divertido observar una vez más que “los buenos” terminan triunfando sobre “los malos” (Hitler y sus secuaces), evitando así que el mal prevalezca. Y es que el héroe del filme, el estudioso de las culturas ancestrales y sus amigos, impiden que ese “reactor nuclear” (así describen en la película al “Arca de la Alianza” cuyo diseño fue dado al pueblo de Israel por Dios), sea usado con fines malvados.
Efectivamente, la arqueología es una ciencia que nos ayuda a identificar, localizar y recuperar los vestigios (como el Arca de la Alianza) que culturas antigüas han dejado como rastro y evidencia de su paso por el tiempo. Creo útiles algunas definiciones relacionadas a esta disciplina, extraídas del “Diccionario Bíblico Arqueológico” del editor Charles P. Pfeiffer, editorial Mundo Hispano, las cuales presento a continuación.
ARQUEOLOGÍA:"La arqueología es el estudio científico de los materiales remanentes que han dejado los hombres de épocas pasadas".
ARQUEOLOGIA BIBLICA:"Hay muchas ramas de la ciencia de la arqueología. La “arqueología bíblica” se interesa por la comprensión de la historia, vida, costumbres y literatura de los israelitas y los pueblos circunvecinos que influyeron en el antiguo Israel. Por lo tanto, un valioso material está disponible del antiguo Egipto, Moab, Edom, Amón, Siria, Canaán, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia y el mundo romano. Cualquier descubrimiento de estas tierras que arroje luz sobre la historia, la religión, las costumbres o la literatura bíblicas entra en la esfera de la arqueología bíblica".
FUENTES DE INFORMACION:"La arqueología obtiene su información de los materiales remanentes dejados por los hombres en épocas pasadas. Hay dos categorías amplias: los documentos escritos que fueron inscritos en piedra, barro, metal, papiros, pergaminos, madera, etc., y los documentos no escritos que abarcan toda clase de remanentes—edificios de varias clases, fortificaciones, esculturas, vasos caseros, herramientas, ornamentos personales, monedas, armas, vestuario, piezas de arte, comida, huesos humanos y de animales, etcétera. Estos se encuentran en asociación con edificios que han sido parcial o totalmente cubiertos o en tumbas o fosas".
Ahora bien, ¿a qué viene todo esto? Bueno, sucede que con relación a los relatos que aparecen en los libros de la Biblia y la verificación de su fiabilidad histórica, la ciencia de Indiana Jones, la arqueología, nos es muy útil. Sí, ejemplo de ello es el caso del libro de Los Hechos de los Apóstoles, escrito por San Lucas. Como muestra, un botón.
EL NUEVO TESTAMENTO Durante los siglos XIX y XX, las escuelas críticas alemanas, negaban el valor histórico de este libro. Sin embargo, los estudiosos ingleses, entre ellos arqueólogos como Sir William Ramsay, después de comparar los relatos lucanos descritos en este libro neotestamentario versus las fuentes antigüas y los autores helenísticos conocidos, concluyeron que Lucas es fiel a todos las reglas historiográficas de la antigüedad. Gran parte de la información contenida en Los Hechos, ha sido verificada por hallazgos arqueológicos y papirológicos (proveniente de escritos en papiro). La conclusión de Ramsay fue que “Lucas es un historiador de primer rango”.
Este arqueólogo debió cambiar su postura escéptica respecto al escrito de que venimos hablando, toda vez que realizó un viaje por el Cercano Oriente y Asia, siguiendo el rastro descrito por el evangelista, solo para constatar que el escritor inspirado no se equivocó ni siquiera en una sola referencia a ciudades, provincias, islas, temporales climáticos propios y exclusivos de ciertas regiones del mundo del Nuevo Testamento, así como a nombres y títulos con los que se designaba a diversas autoridades del gobierno romano en la época en que San Pablo hizo sus viajes misioneros.
El arqueológo antes escéptico, ¡terminó convertido al cristianismo, en gran parte como resultado de su investigación arqueológica de primera mano, llevada a cabo durante 25 años! “Lucas es un historiador de primer rango; además de que sus declaraciones son verídicas, él posee un verdadero sentido histórico…En suma, este autor debe ser clasificado junto con los historiadores más grandes.” Esta fue la conclusión de Ramsay, al respecto de los registros de San Lucas. El tercer evangelista menciona treinta y dos países, cincuenta y cuatro ciudades y nueve islas sin cometer un solo error.
EL ANTIGÜO TESTAMENTO Durante mucho tiempo, los críticos de la Biblia, consideraron las historias de los patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob y José), como simples leyendas. No obstante a partir de excavaciones realizadas entre los años 1925-1933 en dos ciudades de oriente, este punto de vista ha cambiado. Ahora estamos seguros que, efectivamente, las costumbres de los patriarcas descritas en la Biblia son verdaderas. Esta dos ciudades mencionadas son Mari y Nuzu ( o Nuzi). La primera de ellas se ubica actualmente al sureste de Siria, cerca del Río Eufrates. La segunda, Nuzu, se ubica en Irak. En ellas se descubrieron varios niveles de ocupación de varias culturas. Culturas que datan desde 4500 hasta 1300 a.C. Se encontraron alrededor de 4000 tablillas escritas en cuneiforme, que datan del s.XV a. C. aproximadamente. Estas tablillas contienen registros públicos, archivos privados y decisiones legales relativas a cuatro generaciones de pobladores que dominaron el área. Importantes datos en cuanto a la economía, política y costumbres, se encuentran en ellas. Estas dos ciudades estudiadas por los arqueólogos en los años mencionados, nos proveen de varios ejemplos que confirman la exactitud histórica de la Biblia, en cuanto a la historia del Antiguo Testamento.
¿Y QUÉ? Si Lucas es confiable en cuanto a hechos que pueden verificarse físicamente a través de la arqueología, tenemos razones poderosas para poder confiar en él respecto a cosas del espíritu que también escribió en su evangelio. Por ejemplo, él nos cuenta que Jesús dijo que sería crucificado (Lucas 24;7), y que lo sería por nuestros pecados (los suyos y los míos, amable lector). Esto lo encontramos en Lucas 22;20. También nos dice que Jesús resucitó después de pagar por nuestras culpas, y encargó a sus discípulos que prediquemos el arrepentimiento y el perdón de los pecados (Lucas 24;46-47). De manera que aprovecho la evidencia arqueológica de que aquí he tratado brevemente, para cumplir por este medio el mandato que Jesús nos dejó. Le invito a que se arrepienta de sus pecados y crea en el sacrificio que Jesús hizo por usted, para que sea perdonado y tenga vida eterna.
“Si alguien me hubiera preguntado hace algunos años, cuando yo aún era un ateo, que por qué no creía en Dios, la respuesta espontánea de mis labios hubiera sido más o menos la siguiente: «Si miramos el universo en que vivimos, comprobaremos, que buena parte de él, la mayor con diferencias, es un espacio que ha sido completamente oscuro y terriblemente frío… fijémonos, por lo demás, en cómo es la vida mientras existe. El único modo de sobrevivir conocido por las diferentes formas de vida consiste en atacar a las demás. En las formas más elementales todo ello no acarrea sino muerte… las criaturas causan dolor al nacer, viven infligiéndose dolor y mueren, la mayoría de las veces, en medio de profundo dolor… la historia de la humanidad es en gran parte una secuencia de crímenes, guerras, enfermedades y dolor… todas las civilizaciones se extinguen, pero mientras existen causan un sufrimiento especial, muy superior seguramente al alivio que hayan podido producir al común dolor humano. Nadie duda de que nuestra propia civilización también ha acarreado dolor,… si me piden que crea que todo esto es obra de un espíritu omnipotente y misericordioso, me veo obligado a responder que todos los testimonios apuntan en dirección contraria. Así pues, o bien no hay espíritu alguno fuera del universo, o bien es indiferente al bien y al mal, o es un espíritu perverso.»”
Pronto, C.S. Lewis se daría cuenta de que ese mismo razonamiento que usaba siendo ateo para tratar de mostrar la no existencia de Dios, le daría la respuesta que le convencería de todo lo contrario, de la existencia de Dios. Esa respuesta ha quedado plasmada en su bien conocido libro "El problema del dolor", del cual, por cierto, he extraído la cita anterior.
Un argumento muy desafiante para el cristianismo
Si Dios existe y es todo bondad, no puede permitir la maldad
La maldad existe
Por lo tanto, o Dios no existe, o no es todopoderoso, o no es todo bondad
Básicamente es esta la tesis que se presenta como la más desafiante a la creencia en la existencia de Dios y al cristianismo en particular. No dudan los apologistas cristianos en llamarle a este argumento el mayor problema a vencer.
A lo largo de la historia se han propuesto por lo menos las siguientes respuestas para tratar de explicar el problema del mal:
Negar la existencia de Dios
Negar la existencia del sufrimiento
Colocar a Dios mas allá del bien y del mal
Describir a Dios como que no es todopoderoso
Enseñar que Dios ha creado la maldad para lograr algo bueno
Examinemos detenidamente estas propuestas de solución al problema del mal. Veremos que ninguna es satisfactoria. Después de hacerlo, les invito a que consideremos la respuesta que la Biblia da a este desafío. Veremos que satisface, no solo el corazón sino también nuestras mentes.
Opriman el reproductor a continuación para que puedan escuchar en formato mp3, el audio del programa de radio "Diálogos de vida abundante" con el tema "¿Tiene sentido el sufrimiento?"
Hola. Bienvenidos. ¿Ya vieron los videos que el partido social-demócrata (PSD) está publicitando para impulsar su campaña política? Posiblemente hayan visto ya un video de 30 segundos en el que se promueve la legalización del aborto. Bueno, si aún no lo han visto, les invito a que lo hagan. Opriman a continuación en el reproductor para que puedan apreciarlo. Después de ello, seguimos.
No voy a escribir en esta ocasión acerca de política. Aunque pienso hacerlo más adelante. Quiero centrarme en algunos pensamientos acerca del aborto.
Decisiones diferentes ahora, traerán un futuro diferente mañana Acerca del video que acaban de ver me pregunto: si esta jovencita "sabe" tanto de lo que le ocurrirá en el futuro (dos años adelante), ¿por qué no toma otro tipo de decisiones ahora? No tiene por qué quedar embarazada y terminar como delicuente. El aborto no es la solución. De hecho, la integrante del partido político que culmina el video, propugna "que la mujer decida". Entonces, si proponen "que la mujer decida", ¿por qué no decidir, por ejemplo, usar anticonceptivos, o dar al niño en adopción, o ser madre o bien esperar para ejercer la sexualidad hasta el matrimonio, cuando encuentre a alguien que en verdad la ame, respete y se responsabilice del niño bajo el manto del matrimonio? De hecho, esa es la propuesta cristiana. Autocontrol hasta el matrimonio. Esta postura tiene muchas ventajas. Al final de esta entrada del blog, pongo a su disposición el reproductor de audio mp3 en el que comparto un tema relacionado a la sexualidad desde el punto de vista bíblico, presentado en la radio hace algún tiempo. El aborto no es la única alternativa.
Los números Las cifras nos indican que, a partir de la despenalización del aborto o "interrupción legal del embarazo" (ILE) como le llaman ahora, en el Distrito Federal (México), a partir del mes de Abril de 2007 y hasta Abril de 2009, suman ya 23,233 los casos. El 30% de este total, está representado por jovencitas que estaban o estan cursando la preparatoria. Para ver cifras más detalladas, opriman aquí.
Soy cristiano. Para mí la máxima autoridad en materia de creencia y práctica es la Biblia. Voy a dar, entonces, mi punto de vista respecto al aborto con base en la Biblia más adelante en esta entrada del blog. Es pues ésta la pregunta que les invito a discutir hoy: ¿Qué es el aborto, es decir el hecho en sí mismo? ¿Es o no un homicidio?
Qué dice la razón acerca del aborto Para empezar el tema, permítanme compartir con ustedes un diálogo imaginario entre Sócrates (sí, el famoso filósofo de Atenas) y el doctor Herodes, un médico abortista. Este diálogo es cortesía de Peter Kreeft, filósofo de la universidad de Boston. Particularmente lo encontré muy iluminador y además muy divertido. Espero lo disfruten. Después seguimos.
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Diálogo uno: Sócrates en una clínica de abortos
Tiempo: el presente Lugar: un hospital en Atenas
Personajes: Sócrates (el famoso filósofo) Dr. Herodes, médico abortista.
Sócrates: ...¿Cómo definiría el asesinato?
Herodes: Supongo que es matar a un ser humano inocente.
Sócrates: ¿Y quienes se oponen al aborto usan el término con el mismo significado?
Herodes: Parece que llaman asesinato a cualquier matanza.
Sócrates: ¿Llaman asesinato a cazar animales para comer?
Herodes: No, por supuesto que no.
Sócrates: ¿Por qué no?
Herodes: Porque no es matar a seres humanos, por supuesto.
Sócrates: ¿Llaman asesinato a las tácticas defensivas de guerra?
Herodes: No, tampoco.
Sócrates: ¿Y llaman asesinato a que el gobierno (en E.U.) ejecute a un traidor o a un asesino?
Herodes: No, por lo general no están en contra de la pena de muerte.
Sócrates: ¿Por qué no?
Herodes: Supongo que es porque no es matar a un ser humano inocente.
Sócrates: Que fue su definición de asesinato.
Herodes: Bueno...sí.
Sócrates: Entonces está de acuerdo con la definición del término a toda costa. Veamos, la definición tiene tres partes. Primero, matar. Segundo, a un ser humano. Tercero, inocente. ¿Es el aborto un caso de matanza?
Herodes: Es terminar un embarazo.
Sócrates: ¿Se mata al feto?
Herodes: No me agrada ese término emocional.
Sócrates: Bien, racionalmente, ¿qué significa matar?
Herodes: Supongo que quiere decir dar muerte por la fuerza a un organismo viviente.
Sócrates: ¿Y acaso es un organismo viviente el objeto de un aborto?
Herodes: Por supuesto.
Sócrates: ¿Y significa su muerte el término del proceso?
Herodes: Sí.Sócrates: ¿Es la muerte forzada?
Herodes: Sí.
Sócrates: Entonces el aborto es matar.
Herodes: Sí, pero no es asesinato.
Sócrates: Por favor, dígame: ¿en que definición de asesinato estuvimos de acuerdo?
Herodes: Acordamos que asesinato es quitarle la vida a un ser humano inocente.
Sócrates: Muy bien. Ahora veamos si el aborto cabe dentro de dicha definición. Primero, hemos estado de acuerdo en que el aborto es matar, ¿no es verdad?
Herodes: Sí.
Sócrates: Segundo, ¿es el feto al que se le quita la vida, culpable de algún crimen o es inocente?
Herodes: Por supuesto que es inocente. Aunque tampoco es exacto decir que es inocente, a no ser que se trate de una persona. Las células no son ni culpables ni inocentes.
Sócrates: Pero en el caso de que fuese una persona, ¿sería inocente?
Herodes: Si lo fuese...sí.
Sócrates: Ahora pasemos a la tarea de averiguar si el feto es o no una persona, supongo que antes tenemos que saber qué es una persona. ¿Qué es un ser humano?
Herodes: Ah, todos saben lo que es un ser humano,
Sócrates. No es necesario que yo le diga eso.
Sócrates: Oh cielos, nuestra sabiduría parece estar abandonándonos: Pero quizá unas pocas preguntas puedan tentarla a regresar. Por favor, expliquéme esto, cuando dice que todos saben lo que es un ser humano, ¿quiere decir todos los perros y gatos y árboles y flores?
Herodes: Ahora está siendo ridículo de nuevo, Sócrates. Me pregunto cuál de nosotros ha perdido ahora su sabiduría.
Sócrates: Pero si no son todos los gatos y los perros, ¿entonces todos los qué? Por favor tenga paciencia con mi simpleza por unos momentos.
Herodes: Todos los seres humanos, por supuesto.
Sócrates: ¿Todos los seres humanos saben lo que es un ser humano?
Herodes: Sí, todos los seres humanos normales.
Sócrates: ¿Y es usted uno de esos seres humanos normales?
Herodes: Por supuesto.
Sócrates: Entonces, por favor, dígame qué es. ¿Qué es lo que nos hace humanos a todos nosotros, los humanos?
Herodes: Bueno...somos conscientes.
Sócrates: ¿Son conscientes los animales también?
Herodes: En cierto sentido.
Sócrates: ¿En qué sentido es consciente un perro o un gato?
Herodes: Usted ha observado a los gatos y a los perros, ¿no es así?
Sócrates: muchas veces.
Herodes: Entonces tiene alguna experiencia con la conducta animal.
Sócrates: Sí.
Herodes: Entonces responda a mi pregunta: ¿cuál es la diferencia entre la conciencia humana y la conciencia animal, tal como es exhibida por el comportamiento? No es necesario que me explique lo que tienen los animales y nosotros no, sólo lo opuesto: ¿qué es lo que tenemos nosotros pero de que carecen los animales?
Sócrates: ¡Qué pregunta tan sencilla de responder! Hay algo que hace la razón humana que nunca hacen ninguna computadora o animal.
Herodes: ¿Y bien? ¿Qué es?
Sócrates: ¿Quiere decir que en realidad usted no lo sabe?
Herodes: No, y tampoco lo sabe el resto del mundo académico.
Sócrates: Pero esos académicos no están aquí ahora, ¿no es así?
Herodes: No, pero yo sí estoy aquí, y quiero saber.
Sócrates: Pero usted acaba de responder a su propia pregunta.
Herodes: ¿Cómo? ¿Qué quiere decir?
Sócrates: ¿De veras no lo sabe?
Herodes: No, de veras no lo sé. ¡Dígamelo!
Sócrates: Nuevamente, usted acaba de responder su propia pregunta.
Herodes: Deje de jugar juegos conmigo. Esta es una pregunta seria.
Sócrates: Y usted quiere saber la respuesta.
Herodes: Sí.
Sócrates: Esa es su respuesta: la voluntad de saber. Ningún animal o computadora es un filósofo, un amante y buscador de la sabiduría. En términos simples y sencillos de conducta observable, ningún animal o computadora hace lo que hemos estado haciendo nosotros: formular preguntas. Usted es un ser humano. Usted quiere saber, me acaba de decir eso tres veces. Necesitábamos una definición de un ser humano, ¿lo recuerda?
Herodes: Ah, sí.
Sócrates: Y tenemos una, una muy antigua, de hecho. El hombre es un ser racional, uno que desea saber.
Herodes: ¡Ajá! Aquí estamos. ¿Acaso observamos que un feto formule preguntas?
Sócrates: No.
Herodes: ¿Y es un ser humano aquel que formula preguntas?
Sócrates: Sí.
Herodes: Por lo tanto, un feto no es un ser humano y, en consecuencia, el aborto no es un asesinato. Caso cerrado.
Sócrates: Ah,... ¿Le importaría si vuelvo a mi papel como interrogador por sólo uno o dos minutos? Quiero cuestionar algo que dije yo. Me pregunto si estaba en lo correcto al definir a un ser humano como a alguien que formula preguntas.
Herodes: ¿Por qué se pregunta eso ahora?
Sócrates: Considere a un bebé. ¿Lo llamaría usted ser humano?
Herodes: Por supuesto. Ah, ya veo. Usted está preguntando por la diferencia entre el aborto y el infanticidio. Bueno...
Sócrates: No, le estaba preguntando si diría que un bebé es un ser humano. Una pregunta a la vez, si es tan amable.
Herodes: Sí, un bebé es un ser humano.
Sócrates: Entonces, tal vez no deberíamos haber definido a un ser humano como a alguien que hace preguntas. Y existe otro caso: ¿no hay un estado definido como dormir sin soñar? ¿Alguna vez duerme por la noche sin soñar?
Herodes: No sólo durante la noche, también a veces durante el día; por ejemplo, cuando alguien me aburre con argumentaciones abstractas.
Sócrates: Aprecio su voluntad de buscar la verdad aún cuando sus sentimientos estén aburridos. Entonces, cuando duerme sin soñar ¿formula preguntas?
Herodes: No lo creo.
Sócrates: Y si yo lo matara mientras duerme, ¿sería culpable de asesinato?
Herodes: Por supuesto que lo sería. No dejo de ser una persona cuando me quedo dormido, dejo de funcionar racionalmente cuando duermo.
Sócrates: ¿Entonces existe una diferencia entre ser una persona y funcionar como tal?
Herodes: Sí. Ser una persona no necesariamente es funcionar como tal.
Sócrates: Entonces, tanto un bebé como alguien que duerme, y que no funcionan como personas, ¿son personas de todas maneras?
Herodes: Sí.
Sócrates: Entonces el hecho de que el feto todavía no funciona como una persona no prueba que no sea una.
Herodes: No, pero tampoco prueba que sea una persona.
Sócrates: ¿Y qué es entonces? ¿Un pez? [...] cada persona tiene un solo, único, código genético, de la misma manera en la cual cada individuo tiene un juego único de huellas dactilares. ¿Es eso correcto?
Herodes: Oh, Sócrates, ese argumento no funcionará.
Sócrates: ¿Qué argumento? Yo sólo estoy reuniendo datos, todavía no estoy argumentando.
Herodes: Está bien, una cosa a la vez.
Sócrates: Precisamente. Ahora bien, en ese código genético se encuentra cada característica física en potencia, ¿no es así? ¿Es un programa listo para la computadora, por decirlo de alguna manera? ¿Está todo, desde el color de los ojos y el tamaño del cerebro hasta una tendencia a tener verrugas?
Herodes: Correcto.
Sócrates: Y cada persona tiene el suyo, su propio y único código genético en cada una de las células de su cuerpo, ¿correcto?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿está completo en mí el código genético ahora?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Está dentro de mí cuando duermo?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Estaba dentro de mí cuando tenía un año de edad?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Y cuando tenía un minuto de edad?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Y un minuto antes de que naciera?
Herodes: Sí, está presente desde el momento de la concepción.
Sócrates: ¿Entonces, el feto lo tiene durante todo el tiempo entre la concepción y el nacimiento?
Herodes: Sí, Sócrates, pero eso no prueba lo que usted quiere que pruebe, es decir que un feto es una persona.
Sócrates: Yo tampoco dije que lo probara. Un paso a la vez, por favor. Ahora, el esperma un minuto antes de la concepción no posee el código genético completo, ¿no es así? ¿Tiene sólo la mitad del código y la mitad de los cromosomas?
Herodes: Sí, es haploide, no diploide.
Sócrates: ¿Y es cierto lo mismo para el óvulo?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Y el óvulo fertilizado tiene el grupo completo de cromosomas y el código genético completo?
Herodes: El cigoto, sí, tiene el código genético completo.
Sócrates: ¿Y es ese el código de la madre?
Herodes: Por supuesto que no, cada uno es diferente... vea, el feto es sólo una parte de la madre, una sola célula al principio, luego muchas células, parte de su cuerpo. No es un individuo porque es parte de otro individuo. Ah, acá tenemos el argumento: otro silogismo. Un feto es parte de otro individuo (la madre); y ninguna persona individual es parte de otra persona individual; por lo tanto el feto no es una persona individual. Lo que cuenta es la existencia individual.
Sócrates: ¡Ajá! Metafísica.
Herodes: Está bien, metafísica. Pero las personas no son parte de otras personas, y el feto es una parte de la madre. Por lo tanto, el feto no es una persona. ¡Ahora ahí tiene un argumento metafísico!
Sócrates: Ciertamente parece sólido, tan sólido como este bloque de cemento que está aquí en la pared. ¿Podría examinar su argumento formulando una pregunta sobre este bloque de cemento?
Herodes: ¿Qué?
Sócrates: Dije...
Herodes: Escuché lo que dijo. Simplemente me resultó increíble.
Sócrates: Pero, ¿sí cree que esto es un bloque de cemento?
Herodes: Sí, pero...
Sócrates: ¿Y es este bloque una parte de la pared?
Herodes: Sí. ¿Cuál es el punto de todo este sinsentido?
Sócrates: Paciencia, mi buen doctor. Ahora, esta pared, ¿es parte del edificio del hospital?
Herodes: Sí.
Sócrates: Entonces, ¿se desprende de las dos cosas que hemos dicho que el bloque de cemento forma parte del edificio, dado que es parte de la pared y que la pared es parte del edificio?
Herodes: Sí.
Sócrates: Un ejemplo más, si es tan amable. Su dedo es parte de su pie, ¿no es así?
Herodes: ¿Tiene que multiplicar los ejemplos tediosamente?
Sócrates: Quiero estar seguro del principio involucrado. Tengo que explorar el caso del dedo del pie al igual que el caso del bloque de cemento, a fin de estar seguro de que el principio funciona para las cosas vivas al igual que para las no vivas.
Herodes: Está bien, mi dedo es parte del pie.
Sócrates: ¿Y es su pie parte de su cuerpo?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Y, por lo tanto, su dedo es parte de su cuerpo?
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Alcanza a ver el principio que hemos descubierto con toda esta conversación sobre las partes?
Herodes: Eso creo. Si A es parte de B y B es parte de C, entonces A debe ser parte de C. También tengo una buena educación. En lógica eso se llama una relación transitiva.
Sócrates: Excelente. Tiene una mente aguda, doctor. Ahora, por favor, responda para mí una cosa más: ¿cuántos pies tiene un feto, una vez que éstos se desarrollan?
Herodes: Si el feto se desarrolla normalmente, tiene dos, por supuesto.
Sócrates: ¿Y cuántos pies tiene la madre?
Herodes: Dos, por supuesto.
Sócrates: ¿No tiene cuatro?
Herodes: ¿Cómo? Ahora está siendo ridículo de nuevo, Sócrates. ¿Por qué diría una cosa como esa?
Sócrates: Los pies del feto son una parte del feto, ¿no es así?
Herodes: Sí.
Sócrates: Y el feto es parte de la madre, ¿eso dijo usted?
Herodes: Sí.
Sócrates: Entonces, dado que la relación de parte a todo es transitiva, las partes del feto son las partes de la madre.
Herodes: Bueno, supongo que cometimos un error en alguna parte.
Sócrates: Creo que sí. Piense en las cosas absurdas en las cuales nos embarcaríamos si continuásemos con esta línea de pensamiento. Si el feto es masculino, nos forzaría a decir que su madre tiene un pene.
Herodes: obviamente nos desviamos del camino en alguna parte.[...]
Sócrates: Estoy francamente impresionado. Usted ha sido visitado por el oráculo. [...] pero sigamos con nuestra investigación. ¿Cuáles son los hechos concretos que tenemos, que nos ayuden a decidir que es el feto? [...]
Herodes: Está bien. Veamos las diferencias entre el cigoto y la persona adulta. Aquellos que califican al aborto como asesinato dicen que una persona comienza en el momento de la concepción, que el cigoto es una persona. Por lo tanto deben decir que hay una mayor diferencia entre el pre-cigoto y el cigoto, que entre el cigoto y la persona adulta, dado que la primera diferencia, dicen, es una diferencia de clase, entre la no-persona y la persona, mientras que la segunda es sólo una diferencia de grado, entre dos etapas de crecimiento de la persona. Es esta aseveración, estoy seguro, a la que podemos ver como absurda. Seguramente puede ver la enorme diferencia entre un cigoto y usted mismo: una diferencia mucho mayor que aquella entre un pre-cigoto y un cigoto.
Sócrates: Comencemos con algo que sí sabemos. ¿Cuáles son las diferencias entre un bebé y un adulto?
Herodes: ¿Para qué perder el tiempo con esa pregunta? Yo pregunté sobre las diferencias entre un cigoto y un adulto.
Sócrates: Paciencia, por favor, doctor. Llegaremos a eso.
Herodes: Pero todos conocen las diferencias entre un bebé y un adulto. ¿por qué es necesario adentrarnos en eso?
Sócrates: ¿Acaso no es posible que olvidemos lo que sabemos? Entonces, ¿Sería tan amable de decirle a esta muy extraña persona cuáles son estas diferencias entre un bebé y un adulto que todos conocen?
Herodes: Muy bien, veamos... Por un lado, los bebé son obviamente más pequeños.
Sócrates: Ésa es una. ¿Qué más?
Herodes: Están mucho menos desarrollados en todos sus sistemas corporales.
Sócrates: Ésa es la segunda. ¿Alguna otra cosa?
Herodes: Son más dependientes de sus madres para sobrevivir.
Sócrates: Tres. ¿algunas otras?
Herodes: Hummm... eso parece incluir casi todo, a no ser que queramos tomar la movilidad como una diferencia separada. El bebé no se mueve demasiado a no ser que lo muevan, mientras que el adulto va de un lado al otro a voluntad.
Sócrates: Muy bien, ésa es la cuarta. ¿Hay alguna otra?
Herodes: Parecen ser todas.
Sócrates: Ahora, una pregunta más antes de regresar al feto, si fuera tan amable de estirar su paciencia por sólo otro minuto más. ¿Sería alguna de estas diferencias que acabamos de mencionar, un motivo para que se considerase que matar es o no asesinato? Por ejemplo, ¿podemos decir que es asesinato matar a una persona grande pero no a una pequeña? ¿O es peor matar a una persona más grande?
Herodes: Yo no quiero decir eso. Pero sí quiero decir que el grado de desarrollo podría contar.
Sócrates: ¿Diría usted que no es asesinato, porque es un asesinato menos serio matar a un niño pre-adolescente cuyo sistema reproductivo no se encuentra totalmente desarrollado, que matar a alguien al final de su adolescencia cuyo sistema reproductivo se encuentre completo?
Herodes: Por supuesto que no. Sin embargo, me parece peor matar a un adulto que a un bebé de 10 minutos de vida. El grado de desarrollo parece ser moralmente importante.
Sócrates: Veamos si este "parece" es un "es". Si el grado de desarrollo implica una diferencia moral, entonces una gran diferencia en el grado de desarrollo implicaría una gran diferencia moral, y una pequeña diferencia en el desarrollo implicaría una pequeña diferencia moral. ¿Es ese el resultado lógico?
Herodes: Sí.
Sócrates: Entonces, si es mucho peor matar a un adulto que a un bebé, sería un poco peor matar a un joven al final de su adolescencia que a un pre-adolescente.
Herodes: Eso ciertamente parece estar equivocado.
Sócrates: ¿Y acaso no sería también algo terrible molestar o golpear o matar a niños pequeños que a otros más grandes?
Herodes: No, no. Si debe ser algo, eso es peor. Los pequeños son menos capaces de defenderse. Todos detestan a quienes molestan a los niños. Nos volvimos a desviar del camino en alguna parte con estas extrañas consecuencias.
Sócrates: Con nuestro principio, creo. Las consecuencias absurdas resultan necesariamente de su principio falso.
Herodes: ¿Cuál principio falso?
Sócrates: Que el tamaño o grado de desarrollo de la víctima hacen una diferencia en la moralidad de matar. ¿Se retracta de ese principio ahora?
Herodes: Supongo que debo hacerlo.
Sócrates: Parece dudar. ¿Acaso no está seguro de esto?
Herodes: Simplemente creo saber adónde me llevará admitirlo.
Sócrates: Una cosa a la vez, por favor.
Herodes: Sí.
Sócrates: ¿Es alguna de las cuatro diferencias que encontramos entre el bebé y el adulto, moralmente importante? ¿Es, por ejemplo, menos malo matar a una víctima dependiente o inmóvil que a otra independiente y móvil, a un paralítico, por ejemplo?
Herodes: Por supuesto que no. Y se adónde nos llevará ahora el argumento, usted dirá que el feto difiere del bebé sólo por estas cuatro cosas: es más pequeño, menos desarrollado, más dependiente y menos móvil. Y dado que ninguno de estos factores es moralmente importante, de ello se desprende que es igualmente asesinato matar a un feto que matar a un bebé.
Sócrates: Ésa es una manera muy fuerte y sencilla de plantear el argumento.
Herodes: Su argumento, Sócrates. Yo simplemente me anticipé a usted. Toda esta charla sobre el argumento, posiblemente sólo sea una cortina de humo. Me siento manipulado.
Sócrates: ¿Puedo señalar que el último y más fuerte argumento fue suyo y no mío? Todavía no hemos encontrado una diferencia moralmente importante entre el feto y el bebé, ¿no es así?
Herodes: Todavía no. Excepto porque el feto se encuentra dentro de la madre y el bebé afuera... probemos la viabilidad. ¿Qué tiene de malo decir que para ser una persona se tiene que ser viablemente independiente de la madre?[...]
Sócrates: Exploremos la viabilidad, eso significa la habilidad de vivir por su propia cuenta, ¿no es asi?
Herodes: Sí.
Sócrates: En otras palabras, independencia.
Herodes: Sí.
Sócrates: Por un lado, ya hemos rechazado el grado de dependencia, una de las cuatro diferencias que encontramos entre el feto y el bebé, como una diferencia entre matar y asesinar. Dos: la identidad, la individualidad, del feto no depende de la madre. Tres: su dependencia de la madre para su alimentación continúa hasta mucho después del nacimiento. Si la dependencia hace a las no-personas, los niños pequeños no son personas y matarlos no es asesinato. Cuatro: los enfermos y los ancianos también son dependientes, ¿y acaso no son personas? Cinco: todos nosotros somos siempre dependientes: unos de otros, de la naturaleza... Seis...
Herodes: ¡Ya es suficiente! Olvídese de la dependencia. No definamos viabilidad simplemente como dependencia. Eso es demasiado vago. Viabilidad es la habilidad de vivir afuera del vientre materno. Si un feto puede nacer y sobrevivir que sea una persona, si no puede, no.
Sócrates: Bueno, entonces, investiguemos esta nueva definición. [...] Veamos si este último trabajo suyo debe o no ser abortado. Por favor, dígame dos puntos ¿depende la calidad de persona del tiempo y el lugar?
Herodes: ¿Qué quiere decir con esto?
Sócrates: ¿Dejo de ser una persona cuando salgo de un lugar o entro en otro?
Herodes: Por supuesto que no.
Sócrates: ¿Y eran las personas de hace 2400 años atrás menos personas que la gente del presente?
Herodes: Por supuesto que no. ¿Adónde quiere llegar?
Sócrates: ¿Entonces, la calidad de persona no depende del tiempo ni el lugar?
Herodes: No, en ese sentido, no.
Sócrates: Ahora dígame otra cosa: ¿acaso no es cierto que un bebé que puede vivir aparte de su madre sólo con la ayuda de una incubadora no sobreviviría sin la incubadora?
Herodes: Por supuesto.
Sócrates: Y hace 2400 años no había incubadoras. Tampoco existen ahora en las selvas.
Herodes: No.
Sócrates: Entonces, un bebé que es viable en la ciudad podría no ser viable en las selvas, y un bebé que en la actualidad es viable, no lo hubiese sido hace 2400 años.
Herodes: Por la definición de viabilidad que hemos utilizado, eso es correcto.
Sócrates: Bueno, entonces, si la calidad de persona no depende ni del tiempo ni el lugar, y la viabilidad depende del tiempo o del lugar, entonces la viabilidad no puede ser la marca universal de la calidad de persona.[...]
Herodes: Ellos (los que se oponen al aborto) afirman que saben lo que realmente no saben: que el feto es una persona humana desde el momento de la concepción.
Sócrates: Y usted, ¿asegura usted saber que no lo es?
Herodes: No, y esa es mi ventaja y sabiduría. Yo no aseguro saber aquello que no se. Simplemente no sabemos cuando se convierte el feto en una persona humana. Cualquiera que asegure saberlo es un tonto, porque afirma saber lo que no sabe[...]
Sócrates: veamos. Usted no sabe si el feto es o no una persona, ¿correcto?
Herodes: Correcto.
Sócrates: Y su trabajo aquí es matar fetos, ¿es correcto?
Herodes: Sócrates, continuamente me sorprende la clase de lenguaje que escoge utilizar. Lo que hago es abortar embarazos no deseados.
Sócrates: ¿Matando los fetos o a través de algún otro medio?
Herodes: (Suspiro.) Matando fetos.
Sócrates: ¿Sin saber si son o no son personas?
Herodes: Oh, bueno...
Sócrates: Hace unos momentos usted dijo que no sabía en qué momento el feto se convertía en persona. ¿Lo sabe ahora?
Herodes: No.
Sócrates: ¿Entonces usted mata fetos sin saber si son o no son personas?
Herodes: Si lo dice de esa manera...
Sócrates: ¿Y qué diría de un cazador que dispara a un repentino movimiento entre los arbustos sin saber si se trata de una venado o de otro cazador? ¿Lo llamaría sabio o tonto?
Herodes: ¿Está diciendo que soy un asesino?
Sócrates: Yo solamente estoy formulando una pregunta a la vez. ¿Quiere que le repita la pregunta?
Herodes: No.
Sócrates: ¿Entonces la responderá?
Herodes: (Suspiro.) Está bien. Un cazador que se comporta así es un tonto, Sócrates.
Sócrates: ¿Y porque es tonto?
Herodes: Usted nunca se detiene, ¿no es así?
Sócrates: No. ¿Acaso no diría que es tonto porque asegura saber lo que en realidad no sabe, es decir, que es solamente un venado y no un compañero cazador quien se encuentra en los arbustos?
Herodes: Eso supongo.
Sócrates: O suponga que una empresa está a punto de fumigar un edificio con un químico altamente tóxico, para acabar con una plaga de insectos, y que usted es el responsable de evacuar antes el edificio. Si no estuviera seguro de si quedan o no personas en el edificio y, sin embargo, diese la orden de fumigar, ¿sería éste acto sabio o tonto?
Herodes: Tonto, por supuesto.
Sócrates: ¿Por qué motivo? ¿Acaso no se debe a que estaría actuando como si supiese algo que en realidad no sabe, es decir, si queda o no gente dentro del edificio?
Herodes: Sí.
Sócrates: Y ahora usted, doctor. Usted mata fetos, por los medios que sea, y no importa, daría lo mismo que fuera con un arma de fuego o con veneno. Y dice que no sabe si son personas humanas. ¿Y no es esto tontería, de hecho la cima de la tontería, en lugar de sabiduría?
Herodes: Supongo que quiere que le responda: "Sí, Sócrates. Todo lo que usted diga, Sócrates".
Sócrates: ¿No puede defenderse a sí mismo del argumento?Herodes: No.
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Bueno, espero que lo hayan disfrutado al igual que lo disfruté yo. De hecho, el anterior es solo un extracto del diálogo uno. Hay dos diálogos más en los que Sócrates, conversa sobre este mismo tema, con un filósofo y posteriormente con un psicólogo. El libro lo pueden encontrar bajo el título "Sócrates sobre el aborto", del autor que ya mencioné y de la editorial Panorama.
Qué dice la ciencia sobre el aborto Ahora, pasemos a algunas otras consideraciones y especialmente a las consideraciones bíblicas. Aunque muchas personas consideran que "nadie sabe cuándo comienza la vida", creo, de acuerdo a muchas personas que ya han estudiado este tema a fondo y en base a la evidencia genética, que la vida comienza en el momento de la concepción. Estoy convencido que cuando el óvulo ya fecundado es depositado en el útero podemos hablar sin duda alguna de vida en desarrollo. Es un ser humano. Para el día 7, el óvulo fertilizado (con un código genético propio, que no es el del padre ni el de la madre) se implanta en el útero por los siguientes nueve meses. De ahí en adelante sólo es cuestión de crecer, no de lo que es. (Sócrates diría que es una diferencia de grado, no de clase). Para el día 14, ya está presente el sistema primitivo por el cual ese nuevo ser experimenta dolor. Para el día 17 ya tiene formado su corazón (aún antes de que la mujer sepa que ya está embarazada). Para la sexta semana su cuerpo es ya controlado por su propio sistema nervioso.
Aun cuando hubiese incertidumbre acerca del momento del inicio de la vida, algunos opositores de la postura pro-vida (la postura que está contra el aborto) aceptan que podría ser en el momento de la concepción. Ahora, si podría ser en ese momento, es por tanto una necedad practicar el aborto, puesto que podrían estar matando a una persona. Es, para recordar el diálogo socrático, como si un cazador disparase en dirección a un arbusto, al ver que detrás de éste algo se mueve, aunque no sepa si detrás del arbusto hay un venado o bien otro cazador. Podría ser otro cazador.
La razón me lleva a concluir que el feto es una persona y desde el momento que es una persona tiene todo el derecho a vivir. Los partidarios del aborto usan casos extremos para apoyar su postura. Ejemplo de ello son los casos de violación. Algunos han calculado que la probabilidad de que una mujer quede embarazada en un acto de violación es del 1 %. Entonces, no podemos basar la defensa de una postura a favor del aborto en este tipo de casos excepcionales. No es tampoco mi afán minimizar la deplorable situación de las mujeres que padecen este tipo de actos detestables. Pero hemos de ser objetivos en la medida de lo posible. El acto de abortar debido a que el embarazo ha sido producto de una violación, no "desviola" a la mujer (permítaseme la incorrecta expresión). Insisto, no estoy minimizando estos casos. Sólo estoy tratando de ser lo más objetivo que me sea posible. El hecho de que la mujer aborte al feto producto de este tipo de abuso violento, no remediará el acto que ha padecido. Más bien creo que al trauma de que ha sido objeto por dicho forzamiento, se sumará otro trauma que es, el de haber tratado de hacer justicia haciendo morir a un inocente. Tomemos en cuenta que en realidad el feto es inocente. No se puede castigar a un inocente por el acto cobarde que perpetró un criminal. Para este tipo de situaciones existen otras alternativas. El decidirse a completar el proceso de embarazo y dar a luz, y una vez nacido, el bebé puede ser dado en adopción. En lo personal conozco a varias parejas que con gusto podrían recibir en adopción a un pequeño.
Las cifras y el verdadero motivo Me parece que las cifras indican otra causa para abogar a favor del aborto. Parece ser que los abortos son el resultado de una conducta sexual promiscua. La tasa de abortos ha crecido a partir de la despenalización del mismo. El sector en el que más se está reflejando esta práctica es en el juvenil. Como ya indiqué en otra parte, el mayor porcentaje de abortos en los dos años de la despenalización de esta práctica en el Distrito Federal, corresponde a jóvenes preparatorianas (30%), seguido por estudiantes de secundaria con el 29.5%. Es decir que casi 6 de cada 10 abortos en dicha localidad, se han practicado en mujeres entre los 12 y los 18 años aproximadamente. Son jóvenes que aún dependen de sus padres. Viven en la casa familiar todavía y no son independientes ni emocional ni econónicamente (como la jovencita del video).
Entiendo, derivado de lo anterior, que el aborto está siendo un camino para tratar de ocultar la actividad sexual pre-marital. La gente quiere tener libertad sexual pero sin las responsabilidades que la acompañan.
Qué dice la medicina Cuando se trata este tema, se ignoran los factores de riesgo tanto físicos como psicológicos que están implicados en el acto del aborto. Aunque no voy a extenderme en detalles a este respecto, debo decir que el aborto conlleva serios efectos tanto psicológicos como físicos que ya han sido ampliamente demostrados. En algunos análisis llevados a cabo por el departamento de salud en los Estados Unidos se menciona que:
"Aunque hay muchos estudios con descubrimientos contradictorios respecto a los resultados médicos sobre el aborto, los siguientes riesgos se han identificado: infertilidad en las trompas, malformaciones fetales subsecuentes, trauma cervical, enfermedad inflamatoria de la pelvis, hemorragias, infertilidad, abortos involuntarios subsecuentes y la muerte."
Se ha dicho que la mujer que tiene un aborto está jugando a la ruleta rusa, no sólo con su cuerpo sino también con su salud mental, ya que ha sido demostrado que entre uno y dos tercios de las mujeres que han tenido un aborto han reportado serios problemas psicológicos. Entre un 9% y 59% de las mujeres que se han practicado la interrupción legal del embarazo han reportado serios problemas psiquiátricos. Y note usted que me estoy refiriendo a mujeres que han practicado abortos legales. En dichos porcentajes, las mujeres pueden experimentar un trauma severo en la fecha del aniversario del aborto o incluso muchos años después. Frecuentemente el psiquiatra escucha expresiones de remordimiento y culpa con relación a abortos ocurridos aún veinte años atrás.
Un estudio relacionado a este tema llevado a cabo en Europa, notificó de manifestaciones psiquiátricas negativas como la ansiedad, la depresión y la culpa en el 55% de un universo de 500 mujeres estudiadas. A todo este conjunto de manifestaciones mentales se le conoce como "trauma o síndrome post-aborto". Si bien es cierto que las complicaciones psicológicas son más difíciles de comprobar de un modo científico que las físicas, dichas complicaciones mentales no son menos dolorosas que las físicas. Incluso pueden llegar a ser más dolorosas. Obviamente las cifras en las que se muestran este tipo de padecimientos que he mencionado, se ocultan o no se dan a conocer lo suficiente.
Qué dice la Biblia(opriman las citas bíblicas para leerlas completas) Si bien la Biblia no se pronuncia con la claridad que quisiéramos respecto al aborto, salvo en un versículo que a continuación citaré, de ella podemos entender que el pueblo de Dios nunca trató al feto en manera frívola. Para el pueblo judío, la fecundidad, la llegada de los hijos, siempre fue considerada como una bendición (Salmos 127;4-5). De hecho lo contrario, la infertilidad, era mal vista en dicha comunidad (Génesis 30;1). Por ello deducimos que si no se trata en Las Escrituras sobre el tema claramente, es porque no hay necesidad de hacer leyes contra una práctica que no existe. Del libro de Éxodo 21; 22-24 entendemos que estaba penado el aborto provocado accidentalmente. De ahí podemos deducir que si el aborto era sancionado aunque hubiese sido producido por causas accidentales, muy posiblemente la pena por una causa voluntaria hubiese sido mucho más severa.
En Génesis 25;21-22 se nos habla de los dos hijos de Isaac y Rebeca, Jacob y Esaú, que luchaban entre sí aún antes de nacer y se usa la palabra hebrea "bane", plural de "ben" que significa niño/hijo, para referirse a ellos y que también es utilizada para los niños ya nacidos. Es decir, la Biblia no hace diferencia en los hijos aun si estan dentro o fuera del vientre materno.
En los pasajes de Isaías 49;1 y 5, Jeremías 1;5 y Lucas 1;15 aprendemos que Dios considera de un alto valor al ser humano aún desde el vientre materno. Hablando de Juan el Bautista, vemos como Dios lo satura del Espíritu Santo aún antes de nacer. El pasaje más amplio que nos habla acerca del valor del feto es, sin duda alguna, el salmo 139, especialmente los versículos 13 al 16. En ellos encontramos una preciosa descripción de la consideración que Nuestro Creador tiene por el nonato, la cual comparto con ustedes a continuación:
"Tú hiciste todo mi cuerpo. Tú sabes todo de mí, desde que estaba en el vientre de mi madre. Te agradezco porque me hiciste de una manera maravillosa; sé muy bien que tus obras son maravillosas. Tú sabes todo de mí. Tú viste mis huesos crecer mientras mi cuerpo se formaba en el vientre de mi madre. Tú viste formarse cada parte de mi cuerpo; todo ya estaba escrito en tu libro; fueron formadas a su debido tiempo, sin faltar una sola de ellas."
Bien. Para terminar, les invito a que opriman el reproductor mp3 a continuación. Escucharán un tema sobre la sexualidad que tuve la oportunidad de compartir en la radio hace algún tiempo. En él considero el tema de las relaciones sexuales pre-maritales (antes del matrimonio) y extra-maritales (con una pareja que no es su esposo/a), así como también el concepto de Dios acerca del sexo y la propuesta cristiana. Espero les sea de utilidad.
Este tema es muy amplio, estoy consciente. No pretendo haberlo agotado en esta ocasión, así que, creo que pronto lo volveremos a considerar. Por el momento recuerden:
Durante el mes de Abril del presente año, el mundo fue testigo de la confesión de paternidad del ahora presidente de Paraguay, Fernando Lugo. Paternidad que inició siendo Obispo de la iglesia católica en aquel país. A continuación el video en el que asume este hecho:
Opriman sobre los títulos en azul, para ver la noticia escrita en los diarios: El País, Milenio y el Mundo.
También, todos hemos escuchado cada vez con mayor regularidad, acerca de la conducta sexual impropia perpetrada por ministros de culto. El 23 de abril del presente, se dio a conocer la noticia de que capturaron a una banda de pornografía infantil. Entre los delincuentes que formaban esta banda, se identificó a un clérigo, así como también a un funcionario público. Opriman aquí para leer la noticia publicada en el diario La Jornada.
Un estudio detallado que busque identificar la causa o raíz de la gran mayoría de estas conductas sexuales, revelará que el voto de celibato (la promesa de ciertos ministros de culto para abstenerse del matrimonio y por ende de las relaciones sexuales), tiene mucho que ver con tales comportamientos cuando se presentan en la vida de los líderes religiosos.
Hace algún tiempo tuve la oportunidad de presentar en la radio el tema "Qué dice la Biblia acerca del celibato". En dicha transmisión consideramos las preguntas y sus correspondientes respuestas a lo siguiente: ¿En verdad es el celibato un requisito para los ministros de culto? ¿Es una práctica que fuera observada por los apóstoles o los primeros líderes cristianos? ¿Cuál es el verdadero origen de la práctica del celibato? ¿Qué propósito perseguía la institución del celibato originalmente?
Acompáñenme a la consideración de dicho tema, oprimiendo el reproductor a continuación para escuchar la grabación.
Nací católico. Fui mariano. Hasta la edad de 19 años. Así se me inculcó desde pequeño, como a mis padres les fue inculcado por los suyos desde pequeños. Durante mi época de estudios universitarios conocí el evangelio tal como se predicó por los apóstoles. Lo conocí por instrumentalidad de uno de mis profesores en la facultad, quien era evangélico (o protestante, si lo prefiere). Y no es que él hubiese venido a mí hablando en contra de la iglesia y doctrinas que conocí cuando niño. No. Sencillamente se me dio a leer y explicó el puro evangelio de Jesús y de sus inmediatos seguidores. Experimenté un cambio interior de manera radical. De eso hace ya dos décadas.
Tiempo después alguien me dijo: "Y...¿porqué te cambiaste de iglesia sin conocer primero la tuya?". No es que desconociera la iglesia romana. Tampoco era un experto en sus doctrinas. Pero puedo decir de memoria, aún después de 20 años, los credos más importantes que aprendí cuando niño.
¿Por qué digo todo esto? Bueno, porque el tema que deseo publicar hoy es de lo más delicado para quien profesa el catolicismo. Los dogmas marianos son de los más importantes para el creyente católico. Deseo pues dejar constancia de que al presentar este tema, no es mi intención hacerlo de manera ofensiva. Sino constructiva.
A lo largo de los años después de mi conversión, me sumergí de manera más dedicada aún en el estudio de los dogmas católico-romanos. Perseguí, literalmente, hasta poder adquirir varios libros, algunos de los cuales hace tiempo ya que están descontinuados. Son la obra de historiadores y eruditos tanto mexicanos como extranjeros, antiguos y contemporáneos (católicos todos ellos, que conste y marianos), de alguna importancia aún para su iglesia. David A. Brading, Jacques Lafaye, Richard Nebel, Edmundo O' Gorman, Manuel Olimón Nolasco, Miguel León-Portilla, Joaquín García Icazbalceta, Fray Servando Teresa de Mier, Leoncio A. Garza-Valdés, Xavier Noguez. Todos estos estudiosos me han sido de gran valor para investigar, sobre todo, el tema de la virgen de Guadalupe y la historia de sus apariciones en México, el que más adelante presentaré. Pero en esta ocasión, deseo centrarme en el tema de María, la madre de Jesucristo.
Bueno. Cuando analizamos este tema en base a lo que los documentos del Nuevo Testamento nos dicen y a la luz de lo que nos dice la historia de los primeros siglos, surge un cuadro que nos muestra a esta dulce y devota jovencita judía, muy distinto al que se le ha mostrado a través de los años a los creyentes católicos. Quisiera que usted que lee estas líneas y decida escuchar el siguiente audio, se acercara al tema tratando de limpiar su mente de todo lo que se le ha enseñado acerca de este tema. Pero sé que con esto le pediría un imposible. Lo que sí quiero hacer constar es que el tema a escuchar, está basado en el análisis histórico-documental acerca de la figura mariana. Lo que nos dicen (o no) Jesús y sus seguidores adjuntos, líderes de la primera generación de cristianos y conductores de la iglesia del siglo I, tanto en los evangelios como en las cartas apostólicas.
Los evangelios, el libro de los Hechos de los apóstoles y las cartas apostólicas, cubren la historia de Jesucristo y su enseñanza, así como la de sus discípulos directos a lo largo de aproximadamente 30 años de cristianismo. Los evangelios narran el ministerio de Jesús y su enseñanza a sus seguidores inmediatos. Los Hechos de los Apóstoles narran el nacimiento de la iglesia, su crecimiento, vida y doctrina a lo largo de casi 3 décadas. Las cartas cubren una gran parte del período narrado en los Hechos, y el Apocalipsis lo enseñado por San Juan cerca del año 100 de nuestra era. Es de esperarse que en estos documentos encontremos el material fidedigno de donde podamos extraer nuestro conocimiento acerca de la figura de María, la madre de Jesús, y la actitud que debemos tener hacia su persona. Apegarnos a lo que Jesús y los Apóstoles nos digan acerca de ella, debiera ser el deseo de cada uno de aquellos que se precien de llamarse cristianos.
Los dogmas relacionados con María, y que tienen la mayor importancia para el católico, no fueron enseñados ni por Jesús ni por sus apóstoles. La iglesia primera, de la que encontramos su vida y enseñanza en el Nuevo Testamento, jamás conoció esos dogmas. Todos estos nacieron siglos, sí, siglos después de la muerte de ellos. Algunos, los más importantes, nacieron hasta los siglos XIX y XX, sorprendentemente.
¿Por qué no me acompañan? Veamos los datos que podemos extraer de los documentos históricos antes mencionados. Tengo la certeza que cuando presenté este tema en la radio, lo hice de la manera más cortés posible y apegándome del todo al Nuevo Testamento. Hay un ejemplo bíblico que haríamos bien en seguir. Es el de los cristianos de la ciudad de Berea, descritos en el libro de Los Hechos de los Apóstoles capítulo 17;11, los cuales contrastaban lo que el apóstol Pablo les predicaba con lo que Las Escrituras decían, para ver si era correcto. ¿Por qué no hacer lo mismo con este tema? No hay que temer. San Pablo mismo recomendaba: “Examínenlo todo, retengan lo bueno”: (1 Tesalonicenses 5;21).
Una de las preguntas que con más frecuencia se hacen cuando de procurar desacreditar la Biblia como palabra de Dios se trata, es esta: ¿De dónde provino la luz el primer día de la creación según el libro de Génesis 1;3, si en ese mismo capítulo en los versos 14-19 se dice que Dios creó el sol y la luna para alumbrar la tierra hasta el día cuarto?
(Opriman las citas bíblicas para leerlas completas) Veamos:
Se han propuesto varias respuestas para esta cuestión. A continuación procuro resumir estas diversas contestaciones, para considerar al final la que me parece más digna de confianza.
La explicación mística Una de las posibles explicaciones proviene de un libro místico de los judíos, "El Zohar". Este dice que, como las letras hebreas tienen no sólo valor fonético sino también numérico, la palabra que nosotros traducimos como "luz" tiene también un valor que una vez sumado, es equivalente a la palabra "misterio". Se ha dado esta "salida" ya que se trata precisamente de algo inexplicable aquello que Dios creó antes de la primera semana del universo. Por supuesto, no creo que haya duda alguna de que esta "explicación" es absurda, ya que ni siquiera responde a la pregunta. O si responde, lo hace de esta manera: "No lo sabemos".
La explicación literaria Otra posible solución es que la estructura literaria de Génesis 1, es un paralelismo que nos presenta tres pares de cosas creadas de manera simétrica. Es decir, se asocia lo que se crea el cuarto día con lo del primer día, lo del quinto día con lo del segundo y lo del sexto se relaciona con lo del tercer día. Éste paralelismo se presentaría así:
Cuarto día-primer día: el sol (cuarto), para dar la luz (primero).
Quinto día-segundo día: los peces (quinto), que habitan el agua (segundo).
Sexto día-tercer día: los animales (sexto), para que vivan en la tierra seca y la vegetación (tercero).
El problema con esta interpretación es el siguiente: es verdad que en el segundo día el agua se prepara para ser el hábitat de los peces del quinto. Respecto a la tierra seca y la vegetación del tercer día que alimenta a los animales creados del sexto, no hay problema alguno tampoco. El asunto es que esta simetría que notamos en estos dos paralelos mencionados, se invierte en el primero. Es decir, ¿se creó primero la luz y después la lumbrera que habría de emitirla?
La explicación espiritualista Una posible interpretación más es, que la luz de que se habla en el pasaje denota la presencia misma de Dios, que iluminaba todo antes de que las "lumbreras" mencionadas en el versículo 16 aparecieran en el cuarto día de la creación. Para apoyar esta hipótesis se ha citado el Salmo 104;2. El problema que le veo a esta interpretación, (no tengo duda alguna de que Dios es luz y en Él no hay ningunas tinieblas, [1 Juan 1;5]), es que en el versículo 3 de Génesis 1, se trata de la luz como una creación de Dios, y no de Dios mismo. Allí aparece Dios creando la luz.
La explicación etimológica Una alternativa más se presenta de esta manera. Se maneja la idea de que en el versículo 1, la palabra "creó" (bara) es diferente a la palabra "hizo" (aw-saw) del versículo 16. La palabra "creó" se refiere a hacer existir algo a partir de la nada, sin materia preexistente (ex-nihilo). La palabra "hizo", se refiere a dar forma a algo con materiales que ya existen. Es decir, que ya han sido creados. En otras palabras, tanto los astros, las estrellas, la luna (lumbrera menor) y el sol (lumbrera mayor) fueron creados desde antes de la primera semana del universo. Es decir "en el principio". Y en el día cuarto de la creación, Dios los puso en una nueva relación, especial, con respecto a la tierra. Relacionado a esta explicación, también se comenta que
"durante el cuarto día, Dios abrió el telón de espesas nubes de vapor acuoso que existía en la expansión de los cielos, descorriendo así el velo y dejando ver las grandes lumbreras que ya habían sido creadas en el principio y pronunciando las palabras: ¡que haya luces en el firmamento!"
La explicación científico-teológica Una aclaración más, y con esta es con la que me quedo hasta el momento, es que Dios creó la luz en el primer día de la creación, pero una luz distinta a la que irradia el sol y que es reflejada por la luna. Ahora sabemos por los descubrimientos de la física que la luz es energía. Una forma de energía. “Acción/vibración energética". De hecho, la luz que nosotros podemos ver, la luz “blanca”, no es la única luz que existe. El espectro (banda) de radiación electromagnética incluye varios tipos de frecuencias. La luz infrarroja (que nuestros ojos no pueden observar) es producida por las ondas que se encuentran en la parte más alta de dicho espectro. También existe la luz ultravioleta y los rayos gamma. En la mitad del espectro se encuentra la luz que podemos ver, que como ustedes saben se compone de todos los colores del arco iris y cada color distinto corresponde a diferentes longitudes de onda dentro del mismo. La luz “blanca”, no es un color puro en sí mismo, sino que es más bien una combinación de todos los colores dentro de la banda visible.
Esta alternativa nos dice que toda la energía que el universo tiene fue llamada a ser (creada: bara) "en el principio", y que posteriormente, en el cuarto día, esa energía fue concentrada por Dios de tal manera que formó la masa/materia con la que hizo (aw-saw) las "lumbreras". Eso tiene sentido para nosotros el día de hoy porque sabemos que la materia es energía. La famosa ecuación de Einstein, E=mc2, explica que la energía (E) es igual a la masa (m) movilizada a la velocidad de la luz (c) al cuadrado (2). Pudiera ser que Dios convirtiera la energía (la luz creada "en el principio") en masa o materia que irradiara luz y calor ("las lumbreras" mayor y menor). Al cuarto día es claro que la transformación de energía en masa o materia, llegó a una concentración tal que dio como resultado los hornos atómicos que en la actualidad conocemos como las estrellas y el sol.
Aunque la alternativa anterior (etimológica) a esta no me convence del todo (por aquello de que Dios descubrió de entre las nubes a la tierra, el sol y la luna que ya estaban creados desde el principio), creo que la explicación que distingue la palabra "crear" de "hacer", sumada a ésta idea de que Dios convirtió la energía (luz) en materia (las lumbreras: sol, luna), dan una explicación razonable, muy razonable, de lo que pudo haber sucedido entonces.
Hace ya algunos años, en Sudáfrica, el cirujano Christian Barnard, auxiliado por varias decenas de profesionales, salvó la vida de Louis Washkansky, de 55 años, al sustituir su corazón enfermo por el de una mujer muerta en un accidente fatal. Denise Darvall, de 25 años, había sufrido graves heridas en la cabeza y en el cuerpo a causa del impacto, pero su corazón quedó intacto y latía impulsado por su sistema nervioso.
Las circunstancias dieron al cirujano la oportunidad de practicar esa intervención y al paciente, que moría por una enfermedad cardíaca, la oportunidad de vivir. La operación, el primer trasplante de corazón humano que tuvo éxito, despertó gran interés a nivel mundial. En el pecho del convaleciente, un corazón nuevo empezó a latir.
Horas después de la operación, cirujano y paciente se encontraron en la sala de recuperación. «Me prometió un corazón nuevo», susurró el paciente. «Y tiene un corazón nuevo», respondió el doctor.
Hablando en el sentido espiritual, el corazón del hombre está estropeado. Se encuentra en mal estado, descompuesto, atrofiado. Mentiras, adicciones, engaños, hurtos, infidelidades, violencia familiar, celos, lujuria, excesos, fraudes. No es la falta de educación (he conocido gente iletrada, pero honrada y gente muy culta que es deshonesta). No es el medio ambiente donde uno nace. No es el ejemplo de los demás, ni las circunstancias lo que hace al hombre lo que es (aunque el ambiente puede influir, y mucho). No. Esos son algunos síntomas de la enfermedad, no la causa.
A semejanza de Louis Washkansky, el hombre de hoy necesita desesperadamente un corazón nuevo. Una nueva personalidad. Un cambio de fondo, desde el interior. Y eso es algo sobrenatural. No puede el hombre producirlo por sí mismo. Mediante ningún esfuerzo. Eso es algo que puede provenir solo de arriba.
Bienvenidos. Opriman el reproductor a continuación y estará a su disposición en mp3, el audio del tema “La necesidad de un nuevo corazón”, el cual acabamos de presentar en vivo en el programa de radio “En frecuencia con Jesús” el pasado Viernes 8 de Mayo acá en San Luis Potosí. Espero sea de utilidad para sus vidas.