sábado, 30 de julio de 2011

Por qué no creo en la reencarnación


Una conocida actriz hace no mucho tiempo, declaraba en un reportaje: “Yo soy católica, pero creo en la reencarnación. Ya averigüé que ésta es mi tercera vida. Primero fui una princesa egipcia. Luego, una matrona del Imperio Romano. Y ahora me reencarné en actriz”.

Una encuesta realizada en la Argentina por la empresa Gallup reveló que el 33% de los encuestados cree en ella. En Europa, el 40% de la población se adhiere gustoso a esa creencia. Y en el Brasil, nada menos que el 70% de sus habitantes son reencarnacionistas. Por su parte, el 34% de los católicos, el 29% de los protestantes, y el 20% de los no creyentes, hoy en día la profesan.

Según otra encuesta realizada hace algún tiempo, pero en los Estados Unidos, casi uno de cada cuatro norteamericanos cree en la reencarnación. Es decir, el 23%. Este número aumenta a 30% en los estudiantes universitarios cuyas edades oscilan entre 18 y 24 años. Lo sorprendente de esos datos es que nueve de cada diez norteamericanos, dicen ser cristianos. El 21% de los protestantes, y el 25% de los católicos estadounidenses, se llevan bien con la creencia en la reencarnación. Esta creencia es una moda. Es más, es muy posible que usted que está leyendo estas líneas, crea en ella.

Aquí la grabación del programa de radio EN FRECUENCIA CON JESUS del pasado 14 de Julio 2011, en el que tratamos este tema (una disculpa por la calidad del audio. De cualquier manera, las notas que sirvieron de base para la exposición aparecen enseguida).



Qué quiere decir eso
La reencarnación significa simplemente: volver a aparecer en carne. Este palabra deriva de otra:

El infierno,...¿existe?



«No hay doctrina que eliminaría con mayor gusto del cristianismo que ésta, si ello estuviera en mi poder. Pero tiene todo el respaldo de la Sagrada Escritura y, especialmente, de las propias palabras de Nuestro Señor; siempre ha sido sostenida por la cristiandad, y tiene el respaldo de la razón.»
C.S. Lewis.

Comparto el sentimiento de C.S. Lewis en cuanto a la doctrina del infierno. Cuando tratamos este tema tan espinoso, hemos de tener la actitud de San Pablo en Gálatas 1;10, por más difícil que nos sea. Curiosamente, en las dos últimas semanas lo he tratado. Y ello, a petición de personas diferentes. Ello me impulsó a escribir hoy al respecto.

Los siguientes argumentos han sido ya presentados públicamente a través de la radio. Para escuchar el programa "Diálogos de vida abundante" , opriman el reproductor a continuación con el tema: "El infierno, ¿existe?"



Lewis menciona que este tema es escritural (especialmente respaldado por Cristo) y además, razonable. Sí, es razonable. Aunque creo en la doctrina primeramente porque es bíblica, no hemos de descartar que ella también es razonable. Creo porque es escritural y lógica.

Entre los argumentos razonables que se han presentado para creer que el infierno existe, se encuentran el principio de la separación, el principio de la consecuencia natural, el principio de la restricción y el principio de las obligaciones debidas a la autoridad. Veámoslos con detenimiento: