sábado, 11 de abril de 2009

¿Qué harás de Jesús el Cristo?




Bienvenidos. Comparto con ustedes el mensaje que presentamos el día de ayer Viernes 10 de Abril, en el programa de radio "En frecuencia con Jesús", con motivo del Viernes santo. El audio del programa en mp3, ya está disponible. Opriman el reproductor a continuación.







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"Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo?..." (Mateo 27:22a)

Aquél día en que Jesús fue llevado ante Pilato para ser “juzgado”, el procurador romano preguntó a la multitud: “¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo?” . Conviene que esa pregunta se la haga usted el día de hoy y busque la respuesta adecuada a la misma.

Consideremos cuatro posibles respuestas que usted podría dar a esa pregunta. La respuesta materialista, la religiosa, la populista y la respuesta penitente. Respuestas que cuatro hombres distintos dieron aquél Jueves y Viernes santos a esta misma pregunta. Considere la lección que surge de esta reflexión: “Es necesario que usted responda adecuadamente al Señorío de Jesucristo”.

(Opriman sobre las citas bíblicas para que puedan leerlas completas).

LA RESPUESTA MATERIALISTA: JUDAS (Mateo 26; 14-16)
¿Qué hizo Judas de Jesús el Cristo aquella noche? ¿Cómo respondió, cómo reaccionó ante su señorío? Con una respuesta materialista. No conocemos con exactitud todas las razones por las que Judas rompe su relación con Jesús, y le rechaza como Mesías. Pero entre ellas se encuentra, con toda seguridad, el materialismo.

Es posible que Judas se sintiera fuera de lugar por no ser Galileo. Pudo estar inconforme por el liderazgo de Jesús, si es que era un judío nacionalista-revolucionario (opositor al régimen romano que les gobernaba), o quizá creyó que Jesús era un Mesías falso (por no ofrecer en ese momento un gobierno político sino espiritual). Lo cierto es que lo vendió por dinero. Por el precio de un esclavo, 4 meses de sueldo, 30 monedas. Sabemos, esto sí con toda seguridad, que era codicioso (Juan 12; 3-6).

Hay personas que no aceptan el Señorío de Cristo en sus vidas por razones materialistas también. Por ejemplo, porque no quieren poner sus negocios en regla, pagar sus impuestos de manera correcta o bien porque no desean renunciar al doble libro de contabilidad. Para ellos quizá es muy difícil dejar de vender esos productos no autorizados porque en ellos está “la ganancia”, o bien no pueden prescindir de esas “entradas extras” tan jugosas pero ilícitas.

Hay también quienes, bajo falsas promesas de prosperidad si se entregan a Cristo, esperan una gran bonanza material. Pero olvidan que el Señor ofrece una cruz al que quiera seguirle. Que si bien es cierto que el dinero ya no es malgastado y se conserva mejor cuando dejamos de vivir desenfrenadamente, debemos estar contentos con lo necesario (1 Timoteo 6; 6-8) y buscar primero las cosas de Dios. Y todo lo que necesitamos para nuestro sustento, nuestro pan diario (Mateo 6;9-11), no nos ha de faltar (Mateo 6;33).

La Escritura nos dice que Jesús se hizo pobre (dejó temporalmente la Gloria que como Dios le pertenecía) para enriquecernos al salvarnos y ponernos en una relación correcta con Él mediante su sacrificio (2 Corintios 8; 9). Así que, teniéndolo a Él… ¡lo tenemos todo! (Colosenses 2; 9-10).

Estimado amigo, ¿qué hará usted de Jesús El Cristo? ¿Cómo responderá a Su Señorío hoy? ¿Preferirá usted el bienestar material pero pasajero y efímero, a una relación correcta y eterna con el Dios del universo, el Salvador?



LA RESPUESTA RELIGIOSA: CAIFAS (Mateo 26; 65-66)
Caifás era el Sumo Sacerdote cuando Cristo fue sacrificado. Era el líder religioso nacional. Era el guardián de los rituales, tradiciones y ejercicios religiosos del pueblo de Israel.
¿Qué hizo Caifás, el sacerdote, de Jesús El Cristo aquella noche? ¿Cómo respondió a su Autoridad? Con una respuesta religiosa: ¡Blasfemia! Sabemos que Caifás se enteró del poder de Cristo y su autoridad ante la misma muerte, por la resurrección de Lázaro (Juan 11; 45-50), pero prefirió mantener el templo, su religión, los rituales y rechazar a Cristo.

Hay personas que prefieren mantener la religión de sus antepasados porque consideran que es correcta o bien porque les resulta cómoda. Hay ritual pero no arrepentimiento. Hay tradiciones pero no pureza moral. La religión sin Cristo les permite vivir como desean y creer que aún así se agrada a Dios.

Jesús enseñó que cuando las prácticas de la tradición contradicen la Palabra de Dios es hora de decidirse por ésta última, es decir, la Palabra divina (Marcos 7; 1-13).

Conocí a un joven inmoral, que cuando fue convertido a Cristo le dijeron: ¡Blasfemo, rechazaste la religión de tus padres! Y le dieron la espalda. Pero cuando con el paso del tiempo vieron la transformación en su vida, le pidieron su influencia y consejo para sus hermanos religiosos pero inmorales.

¡No son los rituales ni las ceremonias –es decir, la religión- lo que llena el alma del hombre, sino la persona del Cristo vivo! ¿Qué hará de Jesús El Cristo en esta ocasión? ¿Aceptará su autoridad sobre su persona o preferirá conservar los ritos de la religión?



LA RESPUESTA POPULISTA: PILATO (Mateo 27; 24-26)
Poncio Pilato era el procurador romano de Judea cuando Cristo fue crucificado. Era personalmente responsable ante el emperador Tiberio por las cuestiones financieras, civiles, militares y penales de su provincia de Judea. Trató de librar a Jesús, pero el pueblo, por el contrario, exigió la libertad de Barrabás el ladrón. Al condenar al Señor, Pilato desoyó su conciencia y las advertencias de su esposa.

¿Qué hizo Pilato de Jesús El Cristo en aquella ocasión? ¿Cómo respondió a su Señorío? Con una respuesta populista, no la que requería Cristo. Aunque sabía de la inocencia de Jesús, respondió haciendo la voluntad del pueblo incitado por los sacerdotes envidiosos. Por populista quiero decir, la respuesta que al pueblo le agradaba. El procurador tenía que cuidar su popularidad para cuidar su puesto político. Tenía que cuidar la ciudad de los motines para que el emperador no lo depusiera. Cristo representaba una amenaza a su popularidad, por ello lo rechazó.

Hay personas que responden al Señorío de Cristo como Pilato. Con rechazo, aunque reconocen su inocencia, porque piensan que perderán popularidad, el favor de los demás.

Recuerdo la historia de un muchacho popular con quien todos querían estar y a quien los demás imitaban, pero que al aceptar a Cristo fue rechazado por sus antiguos amigos.

Jesús dijo que Él compensaría nuestra pérdida de popularidad con un lugar especial a su lado y más ganancias que pérdidas (Mateo 19; 27-29). Cuando Cristo venga en Gloria, ¿de qué servirá toda la popularidad ganada en este mundo, si no somos reconocidos por El en su venida?
¡Cristo dijo que es preferible confesarle delante de los hombres ahora, para que cuando venga en su Gloria nos confiese y reconozca delante de su Padre! (Mateo 10; 32-33).

¿Qué hará de Jesús El Cristo en esta oportunidad? ¿Preferirá la popularidad y aceptación temporal de un grupo social o aceptará su autoridad sobre usted y su reconocimiento en su venida?



LA RESPUESTA PENITENTE: EL LADRON (Lucas 23; 40-42)
Ustedes recordarán que junto a Jesús, dos ladrones fueron crucificados también. ¿Qué hizo de Jesús El Cristo, uno de los ladrones aquel Viernes? ¿Cómo respondió a su Soberanía? Con una respuesta penitente, cual la que requería la Majestad del Mesías. Por penitente quiero decir alguien arrepentido.

Reconoció su propia maldad: “Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos...”.
Reconoció la inocencia de Cristo: “...este ningún mal hizo.”
Reconoció su soberanía (que era Rey): “...Acuérdate de mí cuando vengas en Tu Reino.”

Como respuesta a tal arrepentimiento, Cristo le ofrece por su gracia (favor proporcionado a alguien sin que éste lo merezca) su compañía en la gloria (v.43).

Es necesario responder de esta misma manera ante la pregunta “¿qué harás de Jesús el Cristo?”. Es necesario responder de manera penitente, arrepentida. Reconociendo la propia maldad. Sin tratar de ocultar nuestras faltas y pecados ante un Dios Santo. No debemos tratar de justificar nuestros errores culpando a los demás, sino más bien enfrentando nuestras responsabilidades. Reconocer que hemos ofendido, que hemos tomado lo que no es nuestro y que hemos codiciado lo ajeno. Que hemos afrentado a los demás y a Dios con nuestros actos e incluso con nuestras palabras e intenciones.

Es necesario que reconozcamos también, cual aquél ladrón, la pureza, inocencia y santidad de Jesús. Esa pureza que debía mantenerle alejado de nosotros, pero que debido a su amor, fue llevado a sumergirse en la naturaleza humana y acompañarnos en nuestras debilidades y limitaciones (1 Pedro 2; 21-24).

Además de reconocer nuestra maldad y la inocencia de Cristo, necesario es que reconozcamos su señorío. El ladrón le llamó Rey al solicitarle que lo recordara cuando viniera en su reino. Cristo es Rey. Desea ser Rey en nuestras vidas. Reinar en ellas, gobernarlas. Reconocerle Rey es ceder las riendas de nuestra vida a Él. Es ceder el trono de nuestro corazón en el que gobierna soberano nuestro ego, para que sea Él quien lo gobierne.

Al venir a Cristo de manera penitente, arrepentida, Él nos recibe y nos ofrece su compañía. Una compañía inmediata, no una por la cual debamos esperar.

¿Podrá usted en esta ocasión responder a la pregunta ¿”qué harás de Jesús el Cristo?” de esta manera? ¿de manera penitente?

“Es necesario que usted responda adecuadamente al Señorío de Jesucristo”.




Recuerden: "Creer es también pensar".

Saludos.

sábado, 4 de abril de 2009

¿Felicidades, Sr. Darwin?


El pasado mes de Febrero, el día 12 para ser preciso, se celebró el “Día de Darwin”. Fue la fecha conmemorativa del 200° aniversario del natalicio de Carlos Darwin, así como el 150° aniversario de la publicación de su obra cumbre “El origen de las especies”. En muchos medios de comunicación se estuvo enfatizando este suceso, así como el fruto del trabajo de Darwin, la teoría de la evolución.

Creo en lo personal, sin embargo, que hay poco que celebrar. Algunas encuestas realizadas este 2009 en Estados Unidos donde, hace varios años ya, se libra una batalla en los tribunales para definir la manera de enseñarla públicamente, arrojan resultados nada alentadores para los partidarios evolucionistas. Las mencionadas encuestas nos dicen que un cada vez más creciente número de personas en la sociedad norteamericana, aboga por que se enseñen en el sistema educativo, tanto las “fortalezas” como las debilidades de la teoría darviniana.

Las estadísticas nos muestran un dramático incremento en el número de personas que consideran que, cuando los profesores de biología enseñan sobre la teoría de la evolución deberían también enseñar la evidencia en contra de la misma. Los resultados mostraron que un 78% de los encuestados, estuvo de acuerdo con que debieran enseñarse ambos lados de la teoría. Esto representa un sorprendente incremento del 9% respecto de la misma encuesta realizada en 2006, cuando el índice fue del 69%. A la vez, el porcentaje de encuestados que apoyan la enseñanza de solo el lado favorable de la evidencia con relación a la teoría evolutiva, decreció del 21% al 14.4% en la encuesta de 2009.

Para ver la gráfica que refleja el resultado, así como la metodología y detalles del estudio como también su fuente, opriman aquí para ir al enlace.

Durante el mes en cuestión, Febrero, apareció en el portal de MSN un artículo titulado “El creacionismo gana terreno”, el cual hace mención de una tendencia similar a la mencionada en la encuesta antedicha, pero reflejada en el Reino Unido. Opriman aquí para ir al enlace.

Lo anterior nos dice que más que celebrar, los partidarios darwinistas debieran mostrarse preocupados. No solo el movimiento Creacionista ha representado un fuerte rival a los seguidores del científico inglés, sino también el movimiento del Diseño Inteligente ha significado un desafío formidable para la hipótesis centenaria.

La teoría de la evolución enfrenta enormes obstáculos. Desde la ley (no teoría, sino ley) de la biogénesis, la cual dice “que la vida solo proviene de la vida” (lo cual da al traste con la creencia en el origen de la vida sin intervención sobrenatural), y que definitivamente ha sido y sigue siendo un obstáculo insuperable para la evolución, hasta cada uno de los componentes que forman parte del supuesto proceso de evolución de las especies.

(Opriman en el reproductor para escuchar un miniclip):



Si lo planteamos en términos sencillos, la fórmula de la evolución (cómo la bacteria ha llegado a ser un organismo tan complejo como un ser humano, a través de cambios hereditarios) se presenta de la siguiente manera:


Mutaciones + Selección Natural x Tiempo = Evolución de las especies

Ahora bien, si se analizan con detenimiento uno por uno dichos factores (y no solo se aceptan per se, como se hace casi siempre), encontraremos que todos son sencillamente imposibles de sostener.

Las mutaciones (pequeñas variaciones accidentales y hereditarias que ocurren cuando el código genético se copia a sí mismo) casi no ocurren. La molécula de ADN es muy resistente al cambio. Además, de las pocas mutaciones que llegan a ocurrir, el 99% son dañinas o letales. Es decir, hacen a los organismo más débiles y propensos a ser eliminados en la naturaleza.

Del 1% restante, aparecen tanto mutaciones neutrales (que no producen diferencias en el organismo) como ventajosas. Lo grave para la teoría de la evolución, es que la relación de mutaciones neutrales-ventajosas (dentro de ese 1% que no son letales), es de 1 a 1000. Es decir, de cada 1000 de esas mutaciones, solo 1 es ventajosa.

Las mutaciones son más bien errores, defectos genéticos, monstruosidades que ocurren en los organismos. Monstruosidades que los hacen más débiles, no más aptos para la lucha por sobrevivir. ¿Cómo es entonces que las especies podrían mejorar a través de este mecanismo de cambio genético?



Por otro lado, la selección natural (entiéndase en términos muy sencillos, la “supervivencia del más fuerte”) no tendría mucho que conservar dado lo anterior. Ello debido a que, como explicamos en el párrafo precedente, los organismos que experimentan mutaciones son más débiles y no más fuertes, y estarían por tanto menos capacitados para sobrevivir. En consecuencia, esa especie no subsistiría.

Por último, consideremos el factor “tiempo” de la fórmula evolutiva. Los adeptos de la teoría de la evolución, consideran que dada una gran cantidad de tiempo, aún con los problemas que representan tanto el factor “mutaciones” como el factor “selección natural” que hemos explicado ya, la evolución de las especies ha sido posible. T. Huxley, darwinista, decía:

“…con esa extensión de tiempo disponible (2,000 millones de años), pequeños ajustes se pueden hacer fácilmente para contribuir a las adaptaciones milagrosas; y los pequeños cambios en la frecuencia de los genes entre una generación y la próxima pueden multiplicarse para producir mejoramientos radicales y clases totalmente nuevas de criaturas.”

Aquí tenemos una gran fe en el factor tiempo. El argumento anterior ha sido comparado con la siguiente situación. Si se le permitiese a un millón de monos golpear las teclas de un millón de máquinas de escribir por un millón de años, ellos podrían, por azar, producir una copia de una obra de Shakespeare. Para efectos de entender el argumento, tenemos que asimilar la analogía. Analogía en la que la obra del escritor inglés representa un organismo vivo altamente complejo en información genética.

Por medio de un experimento controlado con sólo letras mayúsculas, en el que se golpea (no se escribe en busca de sentido, estrictamente hablando) una máquina continuamente a una velocidad uniforme, y se requiere producir solo el primer versículo del libro de Génesis, se demostró matemáticamente que un millón de monos no escribirían la frase “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Con menos razón uno de los dramas de Shakespeare, aunque lo intentaran por 2,000 mil millones de años (esa es la edad que, según la teoría de la evolución, tiene la vida en la tierra). Esto quiere decir que esa cantidad de tiempo no sería suficiente para haber producido por azar un organismo altamente complejo, genéticamente hablando, como usted que lee estas líneas o yo que las escribo.

Además de lo anterior, existen varios procesos naturales observables hoy día, que indican que los sistemas solar, tierra-sol, tierra-luna y nuestro planeta mismo (además de otros factores en nuestro globo terráqueo), no tienen miles de millones de años, ni siquiera millones de años. Entre otros, podemos mencionar el debilitamiento del campo magnético de la tierra, la edad de las galaxias en espiral, el alejamiento de la luna respecto a la tierra, la desaceleración del movimiento de rotación de nuestro planeta, la existencia de los cometas, el crecimiento de la población en la tierra y varios más. Para ver la descripción de cada uno de estos procesos y algunos más, les invito a ver el video a continuación (provisto por www.creacionistas.com) que les dará los detalles científicos que aquí solo enumero.





Para más detalles acerca de los problemas de la teoría darwiniana, opriman el reproductor, para escuchar el tema presentado en el programa de radio “Diálogos de vida abundante” titulado "¿Es científica la teoría de la evolución?".



Solo hay dos posibles formas de explicar la existencia de la vida: por evolución o por creación. La evolución no puede ser explicada satisfactoriamente por medios científicos. Está llena de errores, por ello consideramos que no es verdad. Se necesita una cantidad mayor de milagros para que la vida haya surgido y progresado por medio del azar, que uno solo por parte del Dios Creador para que haya venido todo a la existencia. Los evolucionistas, en ese sentido, tienen más fe que nosotros los cristianos.

Hoy más que nunca la teoría de la evolución está en graves aprietos, es por ello que pregunto, ¿Felicidades Sr. Darwin?






Recuerden: “Creer es también pensar”.

Saludos.



domingo, 15 de marzo de 2009

El Mesías profetizado


Imagine una superficie tan grande como tres veces el estado de Chihuahua en la república mexicana. Imagine también que tiene una cantidad tan grande de monedas de $10 pesos, que pudiera cubrir esa superficie mencionada con una alfombra de tales monedas y con una altura de 62 centímetros. Seleccione una sola de esas monedas y píntela completamente de negro. Ahora escóndala en la alfombra. Invite a su mejor amigo, vende sus ojos y pídale que camine tanto como quiera a través de ese tapete de monedas, y que al primer intento encuentre la que está marcada de negro. ¿Qué probabilidades tendría de localizar en el primer intento la moneda en cuestión? ¿Apostaría usted su auto o su casa a que lo haría en el primer intento? ¿Apostaría su vida a que lo haría?


Las probabilidades de que su amigo localice la moneda mencionada, son iguales a las probabilidades que tendrían los profetas del Antiguo Testamento, de escribir sin intervención divina, 8 de 300 profecías que serían cumplidas en una sola persona. ¿Es posible que sin dirección divina los profetas hayan podido escribir esto? Matemáticamente hablando, las probabilidades son de 1 en 10 a la potencia 17 (un 1 seguido por 17 ceros). Sencillamente no es posible. A menos, claro, que haya una intervención sobrenatural. Ahora imagine la casualidad que debió darse para que las 300 profecías enunciadas en el Antiguo Testamento sobre el Cristo, se cumpliesen en una sola persona, Jesús. ¡Todavía más difícil de creer! Bien. Es esto precisamente lo que encontramos en la Biblia, acerca del Mesías profetizado.




(Oprima en las citas bíblicas para que pueda leerlas en línea)

Los profetas escribieron que el Mesías nacería de una virgen, y así sucedió (Isaías 7;14, compárese con Mateo 1;18-20). Los profetas escribieron que el Mesías sería rechazado por su propia familia, y así sucedió (Salmos 69;8 compárese con Marcos 3;21). Los profetas escribieron que el Mesías sería traicionado por un amigo que comió con él, y así sucedió (Salmos 41;9 compárese con Juan 13;21-26). Los profetas escribieron que el precio de la traición al Mesías sería de 30 piezas de plata, y así sucedió (Zacarías 11; 12 compárese con Mateo 26; 15). Los profetas escribieron que el Mesías sería objeto de burlas, y así sucedió (Salmos 22;6-8 compárese con Mateo 27;29-31). Los profetas escribieron que el Mesías moriría a través de una forma específica (la crucifixión), y así sucedió (Salmos 22;12-18 compárese con Lucas 23;33-34). Los profetas escribieron que ningún hueso del Mesías, a la hora de su muerte, sería quebrado y así sucedió (Salmos 34;20 compárese con Juan 19;31-33). Los profetas escribieron que el Mesías moriría junto a los pecadores y sería sepultado con los ricos, y así aconteció (Isaías 53;9 compárese con Mateo 27;38 y Mateo 27;57-60).

En el caso del Salmo 22, encontramos una sorprendente descripción tanto de los efectos físicos, como de la muerte del Mesías por el método de la crucifixión. Esta descripción fue redactada cientos de años antes de que los romanos utilizaran esta cruel forma de tortura y muerte. La crucifixión se empezó a practicar alrededor del 200 a.C. y se utilizó por primera vez en Judea en el año 63 a.C. Pero la muerte del Mesías por medio de este método, se anunció con detalle en dicho Salmo, el cual fue escrito por el rey David cerca del 1000 a.C.

Si todas estas profecías tuvieron un cumplimiento que pudo ser verificado en un momento histórico, ¿por qué no creer en las profecías que hablan acerca del propósito salvador de su muerte? ¿Por qué no creer en las profecías que nos hablan de su resurrección? Creo que las profecías cuyo cumplimiento ha podido ser verificado sin lugar a dudas, nos dan una base firme para creer en aquellas que hablan del propósito que tuvo la primera venida del Mesías, su muerte, su resurrección y en un futuro, su segunda venida. Los profetas escribieron que el Mesías moriría por los pecados del mundo, y considero que es razonable creerlo (Isaías 53; 5-6 compárese con 1 Pedro 2;24). Los profetas escribieron que el Mesías resucitaría, y considero que es razonable creerlo (Salmos 16;8-10 compárese con Hechos 2;25-32).





Si alguien objetara que los cientos de predicciones que tratan sobre el Mesías se escribieron después de su cumplimiento, debe considerar lo siguiente. Tenemos manuscritos que contienen tales vaticinios, que datan del siglo III antes del nacimiento de Cristo. La versión griega del Antiguo Testamento hebreo conocida como la Septuaginta, data precisamente de esa época. Los rollos del Mar Muerto, son otra serie de documentos que datan de antes de la era cristiana. Los eruditos fechan la escritura de estos importantes documentos en alrededor de 250 a 100 a.C. Ambos cuerpos literarios, la Septuaginta como los rollos del Mar Muerto, contienen las profecías aquí mencionadas sobre el Mesías, y ambos fueron redactados antes de su cumplimiento. Así, la objeción antes mencionada pierde su fuerza.


Si las profecías sobre la misión, enseñanza, muerte y resurrección del Mesías (que fueron todos efectuados para nuestra salvación) se cumplieron, estoy convencido que aquellas que tratan sobre su próxima venida y juicio sobre el mundo han de cumplirse. Por ello debemos prepararnos concienzudamente para esos eventos a través del arrepentimiento y la fe en el Cristo, ¿no lo cree usted?

Recuerden: Creer es también pensar.

lunes, 9 de marzo de 2009

Dorcas, la discípula

Bienvenidos. Me permito compartir con ustedes este mensaje que tuve la oportunidad de dirigir a las mujeres que nos
acompañaron este Domingo en el templo.

Hoy se celebra el día internacional de la mujer. Aprovechamos la fecha para desearles a ustedes, todas las mujeres, felicidades y darles las gracias por estar con nosotros. Quiero dirigirme a ustedes, mujeres excepcionales, para invitarles a pensar hoy en una mujer también excepcional. Es la única a quien se llama discípula en el Nuevo Testamento. Vayamos a Hechos 9;36-41.

“Dorcas, la discípula”

Veamos las cualidades que ha de tener una discípula del Señor como Dorcas. Una discípula del Señor como Dorcas ha de ser…

I. DILIGENTE (vv. 36b y 39b) “Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía… mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.”

  1. Dorcas la discípula era diligente, es decir, dinámica, rápida, ágil, veloz, dispuesta para hacer buenas obras. Parece ser que esta mujer excepcional se distinguía por un gran servicio social en la iglesia cristiana de la cual formaba parte. Estaba grandemente interesada en conocer y satisfacer las necesidades de las personas menesterosas y humildes.
  2. La palabra Dorcas significa “Gacela”. Las gacelas son antílopes de tamaño medio, ágiles y de patas largas. Se encuentran en las sabanas africanas e incluso en el sudeste asiático. Son tan veloces que pueden alcanzar velocidades de 100 km/h. Posiblemente a esta discípula de Cristo se le puso este nombre debido a su notable diligencia en servir a los demás. Es curioso saber que de las 24 horas del día, las gacelas solo duermen una, y no de corrido, sino a intervalos. Es decir, dormitan 5 o 10 minutos de vez en vez, hasta completar solo 1 hora por día por regla general.
  3. Demos gracias a Dios por las mujeres de nuestra iglesia, que cual Dorcas la discípula, son diligentes tanto en el hogar como en los ministerios de las iglesias. ¡Gracias a Dios por su dinamismo y buena disposición para el servicio a los más necesitados! Incluso a veces, a costa de su propio descanso y con grandes desvelos.




II. CONSTANTE (v.36a) “Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita,…”
  1. El hecho de que a Dorcas se le identifique como “discípula” y se nos hable con cierto detalle de su servicio social, nos sugiere que ella tenía ya tiempo al servicio del Señor. Es decir, ella se había mantenido fiel a Cristo. Había sido constante en el servicio a Dios.
  2. Las gacelas no solo son ágiles al alcanzar velocidades de hasta 100 km./hr., sino que saben mantener el paso. Corren durante grandes períodos de tiempo a 50 km/hr.
  3. Es importante no solo tener un gran inicio en la vida cristiana o en algún ministerio de la iglesia en el trabajo de la obra de Dios, sino mantener el paso. Ser constante.
  4. Los leones y demás felinos que buscan devorar a las gacelas, también tienen una gran velocidad de arranque. Y hasta más veloz que las gacelas. Lo que no tienen es constancia. Solo permanecen corriendo unos cuantos segundos. Las gacelas no. Lo que las mantiene con vida es pues la constancia. El hecho de no rendirse, no detenerse en la carrera.
  5. La Biblia dice que el Diablo, cual león rugiente, busca a quien devorar (1 Pedro 5;8), pero es la constancia lo que te mantendrá victoriosa, hermana Dorca. ¡La constancia! El mantenerte en la carrera. ¡No te desanimes ante las dificultades, ante las amenazas del enemigo! ¡El Señor está contigo, no te detengas!




III. SOCIABLE (v.39) “..le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas…”
  1. Dorcas, con toda seguridad, se había reproducido en otras mujeres. Es decir, había hecho discípulas y se congregaba o reunía con las mujeres necesitadas para servirles. En el transcurso de su vida diaria, habría testificado de Cristo con palabras y con hechos. En oriente era común contratar a las “plañideras”. Estas eran personas a las que se les pagaba para llorar en los funerales. Pero llama la atención que aquí se menciona especialmente a mujeres que lloraban por Dorcas, porque recordaban las buenas obras que había hecho cuando estaba con ellas. Estas eran mujeres que habían disfrutado de comunión y compañía de Dorcas cuando ésta vivía. No eran personas pagadas para llorar en su funeral, sino que eran aquellas con las que Dorcas había socializado y convivido. Con las que se había reunido y congregado.
  2. Antes de llegar la primavera nacen las pequeñas gacelas después de unas 28 semanas de gestación. Las crías pesan cerca de los 5 kg. y su desarrollo es muy rápido. Nacen casi, casi caminando y se agrupan en rebaños grandes de hasta miles de miembros. Se reproducen, se desarrollan y se agrupan rápidamente. Aisladas son presas fáciles de los felinos.
  3. Dorcas: la comunión, las reuniones y el servicio entre hermanas son importantes para su vida espiritual. No los abandonen. Es maravilloso reunirse masivamente. Pero las reuniones en grupos pequeños son importantes también, ya que en ellas pueden abrir su corazón a las necesidades particulares de ustedes mismas como mujeres. Felicidades a ustedes que se reúnen y permanecen en comunión. Así el enemigo de sus almas no las puede dañar. ¡Manténganse unidas! ¡Deshagan sus diferencias si es que las hay, que el Señor bendice con su presencia las reuniones donde hay comunión!




[CONCL] Recuerden y honren su nombre, Dorcas, siendo diligentes, constantes y sociables. Oremos.

lunes, 2 de marzo de 2009

¿Es esa una razón para ser ateo?




Hace algunos días, escuché en la radio una entrevista con Eduardo del Río “Rius”. Se trata del famoso escritor cuyos libros nos han hecho pensar y reír a través de los años. Me dispuse a escuchar con atención sus comentarios. Rius dijo: “Soy ateo. Me declaro ateo”, Continuó: “Cuando era pequeño, estuve nueve años internado en una comunidad religiosa. Sorprendentemente nos prohibían leer la Biblia. Cuando salí de ahí, pude por fin leer una. Me dije: ¡Ah caray! ¡Tenían razón!, La Biblia está llena de violencia, relaciones inmorales, guerras, etc.”

Los que hemos leído su libro “Manual del perfecto ateo”, conocemos esa y otras “evidencias” antirreligiosas. Pero, ¿son válidas para abrazar el ateísmo? Veamos.
Si usted abre el periódico de hoy, encontrará un sinnúmero de descripciones de violencia, robo, guerras, secuestros y muerte. ¿Hemos de rechazar al periódico como digno de crédito, por el hecho de retratar nuestra situación? Es obvio que lo que el rotativo hace, es una descripción de nuestra sociedad. De ninguna manera creemos que está recomendando ese tipo de conducta.

Es del todo necesario distinguir entre lo que la Biblia describe, y lo que la Biblia prescribe (ordena). Atención. La Escritura describe la condición de la humanidad, mas no la aprueba. Si algo recomiendan de manera enfática las escrituras judeo-cristianas, es una moral más elevada que la practicada en las culturas contemporáneas (Levítico 18;3). Por el contrario. Para mí, el hecho de que la Biblia describa la condición pecaminosa, inclusive de los “mejores” hombres de Dios, es prueba de su veracidad y de qué tan profundamente necesitados estamos de perdón, redención y transformación por parte de nuestro Creador (Salmo 51). Y esto, a través de Jesucristo. Es claro en La Escritura el hecho de que “todos hemos pecado” y “estamos lejos de la Gloria de Dios.” (Romanos 3;10 y 23).
Por otro lado consideremos cuáles han sido los frutos de la filosofía atea. El siglo XX, no necesitamos ir más lejos en la historia, es el que ha visto las mayores atrocidades jamás cometidas en nombre del ateísmo. Consideremos las “limpias” que hicieron Stalin y Mao. Por lo general se está de acuerdo en que el número de personas que ordenaron matar, fue de 110 millones en purgas, hambrunas y campos de concentración, en el esfuerzo de colectivización y su fracaso. En el intento más sistemático de la historia, por erradicar y destruir el cristianismo y la religión, en el cual naufragaron. La toma del poder por los comunistas en Camboya, resultó en la muerte de 2 a 3 millones de personas inocentes. No estoy diciendo que todos los que profesan el ateísmo se comportan de la misma manera. Estoy tratando de visualizar las consecuencias que a lo largo del último período de nuestra historia ha tenido la filosofía atea y su imposición.

No ignoro, ni niego tampoco, los errores de la “iglesia” como la inquisición, la caza de brujas, las cruzadas, etc. Y entrecomillo la palabra porque necesario es distinguir entre la “iglesia institucional” y La Iglesia Cristiana (a la que debemos el inicio de la ciencia moderna, la alfabetización de las masas, el establecimiento de hospitales y universidades, el capitalismo y la libre empresa, la exaltación de la mujer, una alta consideración de la vida humana, la civilización de muchas culturas bárbaras y primitivas, entre otras muchas cosas).
Todos hemos leído alguna vez cómo delincuentes disfrazados de policías han realizado atracos, violaciones y asesinatos. Lo mismo sucede hoy día con aquellos que se dicen cristianos y no son otra cosa que “lobos con vestido de oveja”. Los verdaderos cristianos, aquellos que viven de acuerdo al modelo neotestamentario, observan una conducta muy distinta y mucho mas cercana al Espíritu de Cristo (“bendice al que te maldice y ora por el que te persigue”).

Ahora bien, ¿de dónde sacan los ateos como Rius ese sentido de lo “incorrecto”, “injusto” e “inmoral”? ¿Cómo adquirieron esa idea de lo “justo” y de lo “injusto”? Un hombre no dice que una línea está torcida a menos que tenga una idea de lo que es una línea recta. Un hombre se siente mojado cuando cae al agua porque no es un ser acuático. Un pez no se sentiría mojado. Personas ateas como Rius, se sienten incómodas con el mal. ¿Por qué? El ateo percibe “lo malo” porque conoce “lo bueno”. Y ese sentido de “lo bueno” no puede provenir de la materia (que es el origen de todo cuanto existe, según la filosofía atea. A propósito, ¿de dónde viene la materia?). Ese sentido de “lo bueno” es puesto en su corazón por el legislador moral. Dios, su creador (Romanos 2;14-15). Después de considerar lo anterior, ¿le parecen aquellas, razones suficientes para ser ateo?



Recuerden: "Creer es también pensar"

Saludos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Cristianismo y ciencia


UN MITO MUY DIFUNDIDO
Una de las más populares ideas difundidas hoy día, es la de que ciencia y cristianismo son, no sólo incompatibles, sino antagónicos.

Además de la teoría de Darwin, que trataremos en otra ocasión, nos viene a la mente el conflicto Galileo versus la iglesia. Los historiadores nos dicen hoy que lo que se cree fuera un conflicto entre religión y ciencia, más bien fue una cuestión de orgullos ofendidos, un muy mal manejo de relaciones públicas por parte de Galileo y una compleja serie de situaciones políticas. Veamos:

sábado, 7 de febrero de 2009

No es difícil para Jehová


Bienvenidos. Me permito poner a su disposición, un sermón que recién he tenido la oportunidad de presentar en la congregación. Espero sea útil.





“NO ES DIFICIL PARA JEHOVA”

(1 Samuel 14;6-7)

De la lectura de este pasaje y su contexto, se desprende la siguiente lección para la iglesia:


“Confiemos en el poder de Dios y no en nuestras propias fuerzas, y superaremos los grandes retos que tenemos por delante”.


En esta historia vemos dos tipos de creyentes…


EL CREYENTE DESCONFIADO DEL PODER DE DIOS

  1. Pone (el creyente desconfiado del poder de Dios), su mirada en el tamaño de los retos. Saúl e Israel miran el tamaño del ejército filisteo (13;5,6a). 30,000 carros y 6,000 hombres de a caballo. ¡Enorme ejército, enorme reto delante del pueblo de Dios!
  2. Pone (el creyente desconfiado del poder de Dios), su mirada en sus pocas fuerzas. Saúl contaba solo con 600 hombres (13;15b). Además de sus escasos números, no tenían armas adecuadas (13;19-22). Al parecer, una política de los filisteos para con los pueblos que habían vencido en batallas previas, era capturar a los herreros que podrían equipar de armas aceptables a sus enemigos. Así que el grueso del ejército de Saúl solo contaba con armamento básico, arcos y hondas para lanzar piedras.
  3. Se atemoriza, el creyente desconfiado del poder de Dios, se esconde, deserta y paraliza como resultado de lo anterior. Al poner su mirada en el tamaño del reto que tiene delante y al mirar a sus pocos recursos, los israelitas se esconden y tiemblan. Incluso algunos se pasan al campo enemigo (13;6,7). El que debía dar el paso para avanzar, Saúl el líder del ejército, se paraliza (14;2).
  4. Iglesia: ¿seremos creyentes desconfiados del poder de Dios? Tenemos enfrente un reto grande: salvar y edificar las almas eternas. Salvar y edificar, esa es nuestra misión y reto. Tenemos mucha oposición ante ello, un gran ejército adversario (1 Tesalonicenses 2;2. Filipenses 1;28 ). Tenemos pocos recursos desde el punto de vista humano. ¿Miraremos el tamaño del reto? ¿Miraremos a nuestros pocos recursos? ¿Nos atemorizaremos, esconderemos, desertaremos y paralizaremos por ello?

EL CREYENTE CONFIADO EN EL PODER DE DIOS

  1. Pone su mirada no en el tamaño del reto ni en el de sus pocas fuerzas, sino… ¡en el tamaño de su Dios! (14;6). Este creyente lo encontramos en la persona de Jonatán. Él dice a su escudero al invitarle a pasar al campo enemigo para iniciar el ataque: “No es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos”.
  2. Actúa en base a su confianza en Dios. Jonatán avanza intrépidamente. Este valiente creyente no se limita solo a las palabras, sino que…¡actúa! Avanza demostrando así de manera práctica su fe.
  3. Contagia su confianza a otros. Primero, el creyente confiado en Dios, solo contagia a su paje (14;7), después a Saúl y al ejército (14;20), posteriormente a los desertores que se habían pasado al campo enemigo (14;21) y por último contagia con su fe en Dios hasta a los temerosos (14;22).
  4. Es respaldado por Dios para darle la victoria (14;23). Dios interviene al ver la fe de Jonatán que demuestra al avanzar en el ataque. Hace temblar la tierra y confunde al enemigo ayudando a Jonatán y su escudero a avanzar y vencer.
  5. Iglesia: aprendamos a ser creyentes confiados en el poder de Dios, pues ¡no es difícil para Jehová salvar con pocos o con muchos!Pongamos la mirada en el tamaño de nuestro Dios, y no en el tamaño de la tarea y de nuestras fuerzas. Cuando venga la duda o el temor diga: ¡“No es difícil para Jehová”! Actuemos en fe, sabiendo que Dios confirmará nuestros pasos. Decidamos hablar de Cristo a otros, descubramos nuestros dones y sirvamos en uno de los ministerios de la iglesia. Salvemos y edifiquemos las almas. Contagiemos a otros al actuar así (a los tímidos, a los dudosos, a los que han pensado en alejarse de la iglesia) y Dios nos respaldará y nos dará la victoria. Al principio transmitiremos nuestro entusiasmo quizá solo a uno (como Jonatán a su escudero), luego nuestro célula cobrará ánimos y después… ¡la iglesia entera! Hasta llegar a los desanimados y los que se estaban yendo al lado enemigo. ¡Qué gran victoria nos espera!


Recuerda iglesia: ¡No es difícil para Jehová salvar con pocos o con muchos!