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jueves, 23 de octubre de 2025

Una cuestión de vida o muerte


Devoción popular
En unos días seremos testigos de una de las devociones más importantes de la cultura mexicana, la celebración del día de muertos. Por esta ocasión será distinta por cuestiones de salud, pero anteriormente, familias completas asistían muy temprano a visitar los cementerios. Escoba en mano, plegaria en labios, lágrimas en los ojos, se recordaba una vez más a los seres queridos que se adelantaron en el camino a la eternidad.

Un misterio
La muerte, considero, es hoy para muchas personas una gran desconocida. Se percibe de muy distintas maneras. Encontramos en la cultura popular el concepto de la muerte desde un ser encarnado en la figura de un galán de Hollywood como Brad Pitt (en la película "¿Quién conoce a Joe Black?", al lado de Anthony Hopkins), hasta el concepto de un ente casi divino, "digno" de culto, en la figura de "La santísima muerte". Devoción muy arraigada por acá, en el centro de mi país. Y, por supuesto, tenemos la idea de la muerte como un gran misterio. Hace pocos días leí nuevamente "La apología de Sócrates". Esta describe la defensa que hizo de sí mismo el filósofo ateniense ante el Areópago, el tribunal de Atenas, después de ser acusado de un cargo doble: no creer en los dioses de Grecia y corromper a la juventud. No dejó de sorprenderme una vez más, que lo mejor de la inteligencia griega, tomando la palabra a través de este tan importante personaje de la filosofía como lo ha sido siempre Sócrates, haya reconocido sus límites ante, y la ignorancia respecto a, la muerte. Consideren por favor las palabras del maestro de Platón:

lunes, 28 de diciembre de 2009

Año nuevo, vida nueva


Hola, bienvenidos. Hoy por la mañana mientras me preparaba para ir al trabajo, estaba viendo la sección dirigida por Nicolás Alvarado Primero Cultura en el noticiario Primero Noticias. En ella nos invitaba a ver una de tres películas (o todas) que, en su opinión, bien pudieran inspirar nuestros propósitos y metas que para el año nuevo estemos ya diseñando. Estas son: Una historia violenta (2005), de David Cronenberg (New Line); Seconds (1966), de John Frankenheimer (Paramount); El día de la marmota (1993), de Harold Ramis (Sony).

Una de las cintas narra, nos decía Nicolás, la historia de un gatillero que deseando cambiar de vida cambia su nombre, lugar de residencia y profesión. Procura dedicarse de ahí en adelante a atender un negocio de comida. Sin embargo, su pasado lo persigue en la figura de un antiguo enemigo que le busca hasta encontrarle y le obliga a desplegar nuevamente sus habilidades homicidas, para sorpresa de todos sus clientes en el pequeño restaurante de su propiedad.

El segundo filme narra la historia de otro hombre que desea también cambiar de modo de vivir. Pero él no solo cambia su nombre, residencia y profesión. Cambia también de rostro.

La tercera película nos presenta la historia de un hombre que a diario vuelve a vivir la historia del día de ayer. Vez tras vez, este hombre se despierta viviendo nuevamente el día anterior y por supuesto, sabe ya qué evento sigue a cada cual en el transcurso de las horas. Resulta interesante ver, decía Nicolás, cómo este individuo primero se aprovecha para benificio personal del "conocimiento" que tiene sobre el decurso del día. Pero después considera la posibilidad de usarlo para tratar de enmendar sus errores.

Bien. El fin de un año e inicio de otro siempre nos inspiran al análisis y a los buenos propósitos. Es casi seguro que ustedes que leen estas líneas, ya hayan estado meditando en los aciertos y fallos que tuvieron en este año que termina; en aquellas cosas que pudieron (pudimos) hacer de una mejor manera.

¿Qué necesitamos para cumplir los buenos propósitos para este año que se avecina; para hacer mejor las cosas esta vez? ¿necesitamos acaso un nuevo nombre? ¿quizá una nueva ciudad donde vivir, o bien un nuevo rostro o un mismo día que se repita interminablemente hasta que logremos realizar de una mejor forma las cosas? No lo creo. Considero que lo que requerimos es...un nuevo corazón. Si nos mudáramos de ciudad, cambiáramos de nombre y profesión, o si fuera posible, gozáramos de un renovado mismo día cada vez, estoy seguro que, tarde o temprano, haríamos las cosas igual que como las hemos hecho en el pasado. ¿Por qué tanto pesimismo (dirán)? Bueno, es que si modificamos todas esas cosas, pero no cambiamos nuestras inclinaciones más profundas, nuestra forma de pensar, de sentir; nuestros objetivos y prioridades, nuestras metas y visiones; nuestra (en una palabra) personalidad toda, repetiremos a fin de cuentas los mismos fallos. Se requiere, creo, un cambio más profundo que uno de rostro (o apariencia), profesión o domicilio para hacer las cosas mejor esta vez. Se requiere un cambio de corazón. Un corazón nuevo. Una nueva personalidad. Una nueva vida, vida de lo alto.

Pero, ¿es posible? Sí, es posible. Es precisamente de eso de lo que se trata el cristianismo. De un cambio tan grande realizado por el poder de Dios, por el encuentro de nuestro espíritu con el Espíritu divino, que se considera a la persona transformada de tal manera por el amor y perdón celestiales como "una nueva criatura" en Cristo (2 Corintios 5;17-19).

Les invito respetuosamente a escuchar el mensaje en mp3: "La necesidad de un nuevo corazón", esperando les sea útil para este nuevo año. Solo opriman en el reproductor a continuación.



"Creer es también pensar".

Con aprecio, Enrique.

miércoles, 21 de enero de 2009

El más importante propósito de año nuevo



¿Mejorar las calificaciones? ¿bajar de peso? ¿hacer ejercicio? ¿mejorar las relaciones familiares? ¿encontrar pareja, un mejor trabajo, un mejor sueldo? ¿cerrar algún negocio? En definitiva, es muy importante hacer este tipo de planes. Pero, ¿son estos los mejores propósitos para este 2009 que podemos hacer? ¿No estaremos olvidando algo? ¿Algo realmente importante?

Y la vida, ¿qué hay de la vida? ¿Tenemos un propósito para nuestra vida como un todo? ¿Para qué nací? ¿Con qué objetivos estoy yo en esta tierra?

¿Dónde podemos conocer el propósito de nuestras vidas? Al parecer tenemos tres fuentes posibles para ello. ¿Cuál es la más confiable?

¿Qué beneficios podemos encontrar al conocer nuestro propósito en la vida?

El día 6 de Enero tuvimos una pequeña reunión de rosca de Reyes con algunos amigos. La conversación mencionó que por estas fechas de fin e inicio de año, la tasa de suicidios aumenta. Una de las personas en la mesa dijo: "Nunca está uno preparado para morir". Y después añadió: "Pero hay muchas personas que tampoco están preparadas para vivir" y mencionó el reciente suicidio de un joven de poco más de 20 años. Las personas se quitan la vida porque no le encuentran sentido.

Conocer nuestro propósito en la vida, le da sentido a ésta. Cuando no tenemos un propósito para vivir, la existencia nos resulta insoportable. Cuando la vida tiene sentido, se puede soportar todo lo venga. Pero además de este beneficio que obtenemos al conocer nuestro propósito, hay otros dos por lo menos.

Bienvenidos, ponemos a su disposición el programa de radio "En frecuencia con Jesús" transmitido en vivo el pasado Viernes 9 de Enero, en el que consideramos el tema "El más importante propósito de año nuevo", tomando algunas ideas del popular libro "Una Vida con Propósito" de Rick Warren. Opriman en el reproductor a continuación para que escuchen el mp3.




"Creer es también pensar".

Saludos.