miércoles, 21 de diciembre de 2016

Navidad, ¿mito pagano o verdad histórica?



«Dios existe, nos dice la ciencia, por tanto los milagros son posibles». Luis Pasteur (científico y miembro de la academia francesa).

En el año de 1914 durante la primera guerra mundial en el frente de combate alemán-inglés, sucedió algo increíble la noche del 24 de Diciembre. Ambos ejércitos enemigos empezaron a decorar sus trincheras, cantaron villancicos y se enviaron saludos navideños mutuamente a través de la «Tierra de nadie». Incluso -se dice- existen cartas que fueron intercambiadas en esa fecha, las que dejan de manifiesto que hubo un partido de futbol (el cual muchos ponen en duda) entre ambas escuadras, quedando el marcador final 3-2 favor Alemania. Aquella noche, noche de paz, hicieron una tregua en medio de la guerra.

¿Cuál fue el poderoso motivo aquella noche por el que dos ejércitos opuestos impusieron una tregua (no oficial), pese a que esta hubiese sido denegada anteriormente al Papa Benedicto XV? La celebración del Nacimiento de Cristo, El Salvador. La Natividad. La Navidad.

Es una de las más grandes celebraciones en el mundo entero, sin duda alguna. Intercambiamos regalos, vamos a la iglesia y deseamos lo mejor a quienes nos rodean. Incluso se piensa con simpatía acerca de aquellos que nos han causado algún mal a lo largo del año. En muchas ocasiones es una oportunidad para el perdón. Es pues una noche…«mágica», si se me permite la expresión, una noche maravillosa. No obstante lo anterior, hay quienes dudan (yo no) que El Cristo que nació hacia el final del reinado de Herodes El Grande, haya sido concebido milagrosamente en el vientre de una mujer virgen, María. Curiosamente, si en algo estamos de acuerdo católicos y evangélicos es precisamente en esto: Jesús fue concebido en María Virgen.

(Este tema fue presentado en vivo en el programa radial EN FRECUENCIA CON JESUS el pasado día 22 de Diciembre 2011. Para escucharlo, opriman el reproductor a continuación).


A continuación me permito presentar, a quienes deseen reflexionar un poco en este tema tan a propósito en estas fechas, algunas consideraciones respecto a esta concepción milagrosa.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Virgen de Guadalupe, entre la fe y la razón

Era el sábado 12 de diciembre de 2009 por la noche. Me disponía ya a dormir cuando, inmediatamente antes de apagar el televisor, anunciaron el siguiente programa: Virgen de Guadalupe, entre la fe y la razón. Como el documental iba a ser transmitido por el Discovery Channel, me llamó la atención y me dispuse a disfrutarlo. De cualquier manera, no hubiera podido dormir por los cohetes que tronaban en la calle debido a la celebración Guadalupana.

La impresión general es que dicho canal de televisión de paga es imparcial cuando de presentar investigaciones históricas se trata. Se hizo un buen esfuerzo por presentar ambas posturas acerca del tema, aunque alguien que lo haya visto sin estudiar antes más detalladamente el asunto y ambos lados de la controversia que rodea al asunto, pudiera haberse quedado con la siguiente impresión: los que dudan de las apariciones llevan las de perder. Pero, ¿es así?

No habían transcurrido diez minutos cuando me puse de pie rápidamente, tomé la libreta así como una pluma que tengo junto a mi cama (para el momento cuando me asaltan las ideas muy temprano por la mañana, o bien ya tarde por la noche mientras oro, leo y medito). Como conozco en alguna medida el tema que se desarrollaba, pude tomar al vuelo algunos apuntes que más tarde ampliaría, una vez obtenido el video (y vuelto a analizar varias veces) en internet. Por cierto, les proporciono a continuación el mismo documental, el cual me será útil como base para los comentarios ya desarrollados que en seguida forman parte de este post. Bienvenidos. Analicemos juntos el tema y formen su opinión propia después de conocer con un poco más de detalle ambas posturas. “Creer es también pensar”.



CONTENIDO
El documental considera los siguientes subtemas, además de otros: el debate entre los aparicionistas (los que creen que la virgen se apareció a Juan Diego en 1531) y antiaparicionistas (los que sostienen que esto no sucedió); el Códice 1548 (conocido como Códice Escalada); el Nican Mopohua (la narración de las apariciones en el Tepeyac en lengua náhuatl) y la imagen estampada en la capa de Juan Diego. Así pues, en los siguientes comentarios analíticos que me permito ofrecer a su consideración, será este mismo el orden que seguiré. A medida que vaya presentando las notas, mencionaré entre paréntesis el tiempo en que dicho tema se presenta en el video del documental. Lo haré señalando el minuto y segundos aproximados de presentación de dicho asunto.