lunes, 22 de diciembre de 2008

Por qué creer en la creación y no en la evolución


Uriel, mi segundo hijo, me mostró recientemente su guía de estudio de sexto año. Al revisarla junto con él, me encontré con esta frase: “Los hombres y los simios tuvieron un antepasado común...a esta teoría de Charles Darwin se le llamó 'Evolutiva'”.

Definitivamente que nuestros hijos deben aplicarse con ahínco al estudio, respetando sus planes pedagógicos. Sin embargo, estoy convencido que una parte importante de la labor docente de los profesores así como de la labor formativa de nosotros los padres hacia nuestros hijos, debe comprender el enseñarles a pensar por sí mismos.

¿Sabía usted que la ciencia apoya con mayor fuerza la teoría de la creación que la de la evolución? ¿Que la teoría darwinista está plagada de errores desde sus primeros pasos? La teoría de la evolución no puede ser cierta ya que viola varias leyes de la ciencia, entre las que se encuentran la de la biogénesis y la ley de la entropía (segunda ley de la termodinámica).

Por otro lado, la “Teoría del Big Bang”, “El principio antrópico” y la “Teoría de la información”, dan su apoyo de manera muy sólida a la creencia en un Creador sobrenatural, tal como lo enseña la Biblia.

Bienvenidos. Recientemente tuvimos la oportunidad de presentar el tema “Por qué creer en la creación y no en la evolución”, en la transmisión en vivo del programa radial “En frecuencia con Jesús” en su edición juvenil. Les invito para que pulsen el reproductor a continuación , lo escuchen y formen su opinión propia.



Recuerden: “Creer es también pensar”.

Saludos.